{"id":2243,"date":"2015-06-17T13:27:29","date_gmt":"2015-06-17T13:27:29","guid":{"rendered":"http:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/?p=2243"},"modified":"2015-06-17T13:31:53","modified_gmt":"2015-06-17T13:31:53","slug":"el-fin-de-la-piramide-organizacional-las-redes-democratizan-el-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/el-fin-de-la-piramide-organizacional-las-redes-democratizan-el-trabajo\/","title":{"rendered":"El fin de la pir\u00e1mide organizacional: las redes democratizan el trabajo"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 07 de junio de 2015 | Publicado en edici\u00f3n impresa, en: http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1799444-el-fin-de-la-piramide-organizacional-las-redes-democratizan-el-trabajo<\/p>\n<p>El fin de la pir\u00e1mide organizacional: las redes democratizan el trabajo<br \/>\nDesde principios de la organizaci\u00f3n humana existieron las jerarqu\u00edas; hoy los j\u00f3venes no adhieren al principio yo mando, tu obedeces<br \/>\nPor Jorge Mosqueira  | LA NACION<br \/>\n\u00abLas im\u00e1genes, cuando no constituyen espejos (incluso deformantes) de la sociedad que las ha creado, suelen constituir espejos elocuentes de sus imaginarios, de sus deseos y aspiraciones, de sus ensue\u00f1os reprimidos o prohibidos.\u00bb La frase corresponde al libro Patolog\u00edas de la imagen, de Roman Gubern.<br \/>\nMerece atenci\u00f3n y reflexi\u00f3n, si vinculamos el planteo con las figuras que van representando a las organizaciones a trav\u00e9s de los tiempos. Podr\u00edamos comenzar, aunque tal vez antes, con los faraones egipcios, m\u00e1s de 3000 a\u00f1os a.C. Fueron reyes absolutos que, casualmente, se conocen hasta hoy gracias a la construcci\u00f3n de las pir\u00e1mides. Con el paso del tiempo vinieron otros, llamados soberanos, monarcas, gobernantes, zares, dictadores, etc\u00e9tera, que lo que siempre tuvieron en com\u00fan es que se los ubicaba en el punto extremo superior.<br \/>\nDe un modo u otro, la pir\u00e1mide se mantuvo a lo largo de los siglos, pas\u00f3 por la Revoluci\u00f3n Industrial intacta y se mantiene hoy, aunque tambaleante. En definitiva, el imaginario, los deseos y las aspiraciones que menciona Roman Gubern, se traduce publicitariamente como que el \u00e9xito de verdad, el \u00fanico posible, es llegar a la cima.<br \/>\nCualquier similitud con los escaladores de monta\u00f1as, andinistas o alpinistas no es coincidencia. De esto se trata: escalar. En lo posible, con \u00e9tica y escr\u00fapulos, pero siempre para arriba y en tanto esta imagen prevalezca queda poco lugar valorado para aquellos que se quedan en el camino.<br \/>\nSer\u00e1 dif\u00edcil escapar de esta figura emblem\u00e1tica sobre c\u00f3mo se componen las organizaciones. Estar arriba significa prosperidad, solidez econ\u00f3mica, entre otros atributos, pero muy especialmente, ejercer poder. La conocida pir\u00e1mide organizacional propone segmentos muy definidos. Quienes ocupan la punta extrema superior son los que elaboran las estrategias; los que vienen a continuaci\u00f3n ponen en marcha las t\u00e1cticas que responden a aquellas estrategias, y desde all\u00ed para abajo los que operan. Otra configuraci\u00f3n, muy cuestionada, es aquella que define que los de arriba piensan y los de abajo hacen.<br \/>\nEl conocido psic\u00f3logo y especialista en temas organizacionales Edgar Schein propuso otra figura tridimensional, m\u00e1s realista. Se trata de un cono, donde lo importante no es la posici\u00f3n vertical que se ocupa, sino la proximidad al eje central de la organizaci\u00f3n. Un ejemplo: el chofer del presidente lo podr\u00edamos ubicar a lo alto del cono, pero lejano del eje central, donde se toman las decisiones. Un ingeniero de alta calificaci\u00f3n podr\u00edamos ubicarlo en varios planos m\u00e1s abajo del v\u00e9rtice, pero mucho m\u00e1s cerca del eje central.<br \/>\nDe un modo u otro contin\u00faa vigente la imagen piramidal, con la impronta de que el camino a seguir es irremediablemente ascendente. Hasta aqu\u00ed la imagen que tenemos adentro de nuestras cabezas poco ha cambiado, pero&#8230;<br \/>\nAparecieron las redes, que t\u00edmidamente fueron surgiendo en los 80 y 90 mediante la euforia por el trabajo en equipo. Como en casi todos los \u00f3rdenes de la vida, el cambio viene de la mano de la cibern\u00e9tica. La definici\u00f3n de WWW (Word Wide Web) no puede ser m\u00e1s precisa. La telara\u00f1a se expande y empieza a llegar a todo el mundo, en principio, manteniendo la estructura vertical en la versi\u00f3n 1.0. Cuando arribamos a la 2.0 la pir\u00e1mide vuela por los aires. Cualquiera puede interactuar, ser protagonista, dentro o fuera de la organizaci\u00f3n, hasta el punto de que la sabidur\u00eda que atesoraban los de mayor edad, all\u00e1 arriba, se pone en duda frente a las destrezas de los m\u00e1s j\u00f3venes.<br \/>\nAs\u00ed, hoy la imagen de la organizaci\u00f3n real ya no puede ser una pir\u00e1mide, sino innumerables puntos y planos que se entrecruzan. Lo m\u00e1s dif\u00edcil ser\u00e1 extirpar la pir\u00e1mide de nuestras cabezas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 07 de junio de 2015 | Publicado en edici\u00f3n impresa, en: http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1799444-el-fin-de-la-piramide-organizacional-las-redes-democratizan-el-trabajo El fin de la pir\u00e1mide organizacional: las redes democratizan el trabajo Desde principios de la organizaci\u00f3n humana existieron las jerarqu\u00edas; hoy los j\u00f3venes no adhieren al principio yo mando, tu obedeces Por Jorge Mosqueira | LA NACION \u00abLas im\u00e1genes, cuando no constituyen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,17],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2243"}],"collection":[{"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2243"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2243\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2244,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2243\/revisions\/2244"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}