{"id":2298,"date":"2015-08-04T14:41:05","date_gmt":"2015-08-04T14:41:05","guid":{"rendered":"http:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/?p=2298"},"modified":"2015-08-04T14:42:04","modified_gmt":"2015-08-04T14:42:04","slug":"apunte-para-2016-que-ensenan-los-padres-de-la-economia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/apunte-para-2016-que-ensenan-los-padres-de-la-economia\/","title":{"rendered":"Apunte para 2016: qu\u00e9 ense\u00f1an los \u00abpadres\u00bb de la econom\u00eda"},"content":{"rendered":"<section id=\"encabezado\">\n<div class=\" floatFix\"><span class=\"fecha\">La Naci\u00f3n, Domingo 21 de junio de 2015\u00a0|\u00a0Publicado en edici\u00f3n impresa. En:<\/span><\/div>\n<div class=\" floatFix\">http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1803382-apunte-para-2016-que-ensenan-los-padres-de-la-economia<\/div>\n<p>Apunte para 2016: qu\u00e9 ense\u00f1an los \u00abpadres\u00bb de la econom\u00eda<\/p>\n<div class=\"columnista floatFix\">\n<div class=\"datos\">\n<div class=\"firma\">\n<p>Por\u00a0<a title=\"&lt;br \/&gt;\n            Ver todas las notas de Juan Carlos de Pablo\" href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/autor\/juan-carlos-de-pablo-411\" rel=\"author,up\"><b>Juan Carlos de Pablo<\/b><\/a>\u00a0|\u00a0LA NACION<a id=\"btnSeguirAutor\" class=\"btn sin-login\"><\/a>SEGUIR\u00a0<img decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"http:\/\/bucket3.glanacion.com\/anexos\/fotos\/78\/1512978w120.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<section id=\"herramientas\" class=\"top scroll\">\n<div class=\"floatFix\">\n<div class=\"mas\">Hoy honramos a los padres en sentido estricto, pero la ocasi\u00f3n tambi\u00e9n sirve para reflexionar sobre la relevancia actual de lo que en el pasado dijeron algunos padres en sentido figurado.<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<section id=\"cuerpo\" class=\"floatFix\">Las l\u00edneas que siguen se focalizan en el caso de los padres fundadores del an\u00e1lisis econ\u00f3mico, espec\u00edficamente en las ideas planteadas por los tres brit\u00e1nicos Adam Smith, David Ricardo y Thomas Robert Malthus.Tal como era de esperar, entre ellos hubo importantes coincidencias y diferencias. Los tres razonaron en t\u00e9rminos sist\u00e9micos, se comprometieron con la acci\u00f3n concreta y no fueron conservadores ni revolucionarios, sino reformistas, pero focalizaron su atenci\u00f3n en diferentes aspectos de la realidad.<\/p>\n<p>Ninguno de los tres estaba preocupado por el producto bruto interno (PBI) del pr\u00f3ximo trimestre, sino que razonaban a partir del siguiente interrogante: \u00bfa d\u00f3nde iremos a parar si no hacemos nada? \u00abContinuaremos con una econom\u00eda trabada por regulaciones internas y externas\u00bb, dijo Smith. \u00abLos rendimientos marginales de la agricultura devorar\u00e1n la tasa de beneficio de la industria, deteniendo el crecimiento por completo\u00bb, afirm\u00f3 Ricardo. \u00abLa pelea por los alimentos, derivada de la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica, generar\u00e1 nuevas guerras o hambrunas\u00bb, complet\u00f3 Malthus.<\/p>\n<p>Smith, Ricardo y Malthus no se circunscribieron a describir. No gust\u00e1ndoles lo que pronosticaban en ausencia de medidas, realizaron propuestas. Nada de \u00abSodoma y Gomorra\u00bb, pero tampoco nada de <i>statu<\/i> quo. Por eso digo que no eran revolucionarios, pero tampoco conservadores, sino reformistas.<\/p>\n<figure class=\"destacado\"><a><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/bucket1.glanacion.com\/anexos\/fotos\/50\/2054850w645.jpg\" alt=\"\" \/><span class=\"ampliar-foto\" title=\"Ampliar imagen\">\u00a0<\/span><\/a><figcaption id=\"epigrafe_2054850\" class=\"epigrafe-100\">Foto:\u00a0Alfredo Sabat<\/figcaption><div class=\"compartir-sociales floatFix\"><span class=\"flecha\" title=\"Compartir\">\u00a0<\/span><\/div>\n<\/figure>\n<p>Smith propuso desregular la econom\u00eda para que operara la mano invisible (una genial intuici\u00f3n); Ricardo recomend\u00f3 neutralizar los rendimientos decrecientes v\u00eda el cambio tecnol\u00f3gico y el comercio internacional de bienes, sobre la base del principio de la ventaja comparativa; en tanto que Malthus propuso morigerar la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica, controlando la natalidad v\u00eda el aumento de la edad de los casamientos. En la Inglaterra de aquella \u00e9poca, mediados de siglo XVIII y principios del XIX, la expectativa de vida era alrededor de 30 a\u00f1os, y los j\u00f3venes no \u00abdebutaban\u00bb hasta casarse. La conclusi\u00f3n es simple: nunca mire la historia con ojos del presente.<\/p>\n<p>\u00bfLeer los originales? Ciertamente. En los primeros cap\u00edtulos de La riqueza de las naciones, ejemplificando con la fabricaci\u00f3n de alfileres, Smith explica de manera insuperable las ventajas y los riesgos de la divisi\u00f3n del trabajo; as\u00ed como en el cap\u00edtulo siete de los Principios de econom\u00eda y tributaci\u00f3n, con un ejemplo num\u00e9rico, Ricardo muestra de manera n\u00edtida c\u00f3mo el comercio internacional les conviene simult\u00e1neamente a Portugal y a Inglaterra.<\/p>\n<p>El <i>Ensayo sobre la poblaci\u00f3n<\/i> que escribi\u00f3 Malthus solamente pudo ser escrito por un sacerdote que ten\u00eda informaci\u00f3n de primera mano sobre los n\u00fameros de nacimientos, casamientos y fallecimientos, y por consiguiente fue el \u00fanico que no se sorprendi\u00f3 cuando en 1801 el censo de poblaci\u00f3n mostr\u00f3 que los ingleses eran muchos m\u00e1s de lo que entonces se pensaba.<\/p>\n<p>Afortunadamente para la humanidad, ninguno de los temores sist\u00e9micos se verific\u00f3 en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>A ra\u00edz del cambio tecnol\u00f3gico agropecuario en el caso de Ricardo, y de la mejora en los ingresos y los anticonceptivos en el de Malthus, seguimos viviendo muy lejos del estado estacionario.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, a pesar de los pron\u00f3sticos realizados por el alem\u00e1n Karl Heinrich Marx y por el austro-estadounidense Joseph Allois Schumpeter, el que colaps\u00f3 fue el comunismo, no el capitalismo, y contrariamente a lo que a comienzos de la d\u00e9cada de 1970 sostuvo el Club de Roma, no se han agotado los recursos no renovables.<\/p>\n<p>A los padres, y a los padres de los padres, no siempre se los escucha, porque la juventud se encandila por la t\u00e9cnica m\u00e1s que por la sabidur\u00eda. Desde hace m\u00e1s de medio siglo el an\u00e1lisis econ\u00f3mico se profesionaliz\u00f3, se \u00abamericaniz\u00f3\u00bb y cada d\u00eda est\u00e1 m\u00e1s especializado. Vamos por partes.<\/p>\n<h2>LA AMERICANIZACI\u00d3N<\/h2>\n<p>Smith era profesor y tutor; Ricardo comisionista de Bolsa, parlamentario y productor agropecuario, y Malthus, sacerdote. Pero desde hace casi un siglo la de economista se volvi\u00f3 una profesi\u00f3n, que se desarrolla en las aulas, pero tambi\u00e9n en las oficinas p\u00fablicas nacionales, en los organismos internacionales, en las empresas, los sindicatos, los medios masivos de comunicaci\u00f3n, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Claro que haber estudiado econom\u00eda no es condici\u00f3n necesaria ni suficiente para opinar con fundamento sobre la realidad econ\u00f3mica, pero cada vez les resulta m\u00e1s dif\u00edcil hacerlo a quienes no recibieron entrenamiento.<\/p>\n<p>La ciencia econ\u00f3mica americana le debe mucho a Adolf Hitler y a Joseph Stalin, sol\u00eda decir Paul Anthony Samuelson. Esto, junto al cambio de ubicaci\u00f3n del poder econ\u00f3mico mundial, explica por qu\u00e9 desde mediados del siglo XX el an\u00e1lisis econ\u00f3mico se americaniz\u00f3. Para muestra, 44 de las 75 personas que recibieron el premio Nobel en Econom\u00eda nacieron en Estados Unidos, a lo cual hay que agregar a quienes, habiendo nacido en otros pa\u00edses, desarrollaron su actividad all\u00ed.<\/p>\n<p>La americanizaci\u00f3n del an\u00e1lisis econ\u00f3mico, no est\u00e1 de m\u00e1s aclararlo, no es un concepto geogr\u00e1fico. Recorriendo muchos \u00abcampus\u00bb aniversarios, ubicados en muchos pa\u00edses del mundo, parecer\u00eda que al estar all\u00ed en realidad se est\u00e1 en alg\u00fan lugar de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Inevitablemente, este proceso volvi\u00f3 mecanicista el an\u00e1lisis econ\u00f3mico, particularmente el aplicado. No se puede transportar de manera autom\u00e1tica la forma de analizar y pronosticar una econom\u00eda que opera en base a tendencias robustas y corrige r\u00e1pidamente los desequilibrios, a otra como la nuestra, donde todos los d\u00edas nos levantamos a verificar si siguen vigentes la ley de la gravedad, la de la oferta y la demanda y como si fuera poco, la relaci\u00f3n entre el centro y la periferia.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo est\u00e1 la cuesti\u00f3n de la creciente especializaci\u00f3n. Entendible, porque as\u00ed como hace un siglo el estadounidense Frank Hyneman Knight pudo escribir una tesis doctoral, en la que diferenci\u00f3 entre riesgo e incertidumbre, o Don Patinkin (Illinois, Estados Unidos) otra modelando el efecto de saldos reales, hoy hay que buscar un punto superespecializado para conseguir financiamiento y un tutor interesado en dirigir la tesis.<\/p>\n<p>Todo esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Entre las primeras, la preparaci\u00f3n del economista se volvi\u00f3 menos doctrinaria y m\u00e1s captadora del n\u00facleo de la disciplina (quienes en las primeras etapas del siglo XX citaban a Marie Esprit Leon Walras, dif\u00edcilmente supieran qu\u00e9 significaba estrictamente equilibrio general competitivo); entre las segundas, la formaci\u00f3n del economista subestima la importancia de la historia, las instituciones, la observaci\u00f3n directa de la realidad como complemento de las estad\u00edsticas, etc\u00e9tera.<\/p>\n<h2>A RECUPERAR EL ESP\u00cdTITU<\/h2>\n<p>La idea no es volver a trabajar como lo hac\u00edan los padres fundadores (manuscrib\u00edan, nadie sab\u00eda qu\u00e9 estaban pensando en otros pa\u00edses, se informaban por los relatos de los viajeros, etc\u00e9tera), pero s\u00ed recuperar el esp\u00edritu que orientaba su acci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quiere decir todo esto, aqu\u00ed y ahora? M\u00e1s precisamente, \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda aprender el pr\u00f3ximo equipo econ\u00f3mico de las ideas de los padres fundadores del an\u00e1lisis econ\u00f3mico, perspectiva que en nuestro pa\u00eds aparece muy clara en los trabajos de, por ejemplo, Alejandro Ernesto Bunge, Ra\u00fal Prebisch y Guido Jos\u00e9 Mario Di Tella?<\/p>\n<p>Que no hay que cuestionar la naturaleza humana, o las restricciones f\u00edsicas, sino que respet\u00e1ndolas hay que buscar la mejor alternativa, dentro de lo posible (el \u00f3ptimo). O que no hay que adoptar decisiones sobre la base de que el mundo termina hoy, por lo cual tanto el capital f\u00edsico como el humano tienen que ser permanentemente repuestos, la credibilidad mantenida o recuperada, etc\u00e9tera. O en su caso, que los principios b\u00e1sicos del an\u00e1lisis econ\u00f3mico no sobreviven el paso de los siglos por mero accidente o conspiraci\u00f3n, sino porque son congruentes con la naturaleza humana, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n imagino a Smith, Ricardo, Malthus, y por qu\u00e9 no a los otros cl\u00e1sicos de la econom\u00eda, dici\u00e9ndole al ministro de Econom\u00eda que comience su gesti\u00f3n el pr\u00f3ximo 10 de diciembre que mire los n\u00fameros, camine por la calle, lea historia y que observe lo que hacen en otros pa\u00edses, pero que antes de actuar piense.<\/p>\n<p>Pensar es algo espec\u00edfico, que respeta la siguiente secuencia: primero los hechos, segundo la calificaci\u00f3n de problema, tercero la explicaci\u00f3n causal del hecho calificado como problema y por \u00faltimo la acci\u00f3n concreta.<\/p>\n<p>Nuestros padres hicieron lo suyo, ahora es nuestro turno o el de nuestros hijos. En la vida, y en la pol\u00edtica econ\u00f3mica tambi\u00e9n. Aprendamos a escucharlos y a filtrar lo que dicen, para incorporar lo que tienen de valioso.<\/p>\n<\/section>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Naci\u00f3n, Domingo 21 de junio de 2015\u00a0|\u00a0Publicado en edici\u00f3n impresa. En: http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1803382-apunte-para-2016-que-ensenan-los-padres-de-la-economia Apunte para 2016: qu\u00e9 ense\u00f1an los \u00abpadres\u00bb de la econom\u00eda Por\u00a0Juan Carlos de Pablo\u00a0|\u00a0LA NACIONSEGUIR\u00a0 Hoy honramos a los padres en sentido estricto, pero la ocasi\u00f3n tambi\u00e9n sirve para reflexionar sobre la relevancia actual de lo que en el pasado dijeron algunos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,17,19],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2298"}],"collection":[{"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2298"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2298\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2300,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2298\/revisions\/2300"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}