{"id":2439,"date":"2015-11-09T13:40:35","date_gmt":"2015-11-09T13:40:35","guid":{"rendered":"http:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/?p=2439"},"modified":"2015-11-09T13:44:03","modified_gmt":"2015-11-09T13:44:03","slug":"en-que-no-gastan-los-millennials-la-tecnologia-y-la-falta-de-ahorro-marcan-el-ritmo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/en-que-no-gastan-los-millennials-la-tecnologia-y-la-falta-de-ahorro-marcan-el-ritmo\/","title":{"rendered":"En qu\u00e9 no gastan los millennials: la tecnolog\u00eda y la falta de ahorro marcan el ritmo"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center\"><span style=\"color: #800000\"><strong>En qu\u00e9 no gastan los millennials: la tecnolog\u00eda y la falta de ahorro marcan el ritmo<\/strong><\/span><\/h3>\n<h5 style=\"text-align: center\"><span style=\"color: #800080\">Televisi\u00f3n por cable, inmuebles, relojes y \u00abcasamientos\u00bb tratan de adaptarse para captar el inter\u00e9s de las nuevas generaciones<\/span><\/h5>\n<p>Sof\u00eda Terrile LA NACION LUNES 02 DE NOVIEMBRE DE 2015. En:\u00a0http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1841449-en-que-no-gastan-los-millennials-la-tecnologia-y-la-falta-de-ahorro-marcan-el-ritmo<\/p>\n<p>No es s\u00f3lo el peligro de la competencia lo que deber\u00eda preocupar a las marcas a la hora de atraer clientes. Un silencioso, lento, pero feroz depredador las acecha: el tiempo. Con el paso de los a\u00f1os surgen nuevos compradores con h\u00e1bitos distintos de los de sus padres y abuelos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un estudio de la empresa de software SAP, la Generaci\u00f3n Y o millennials -integrada por aquellos que hoy tienen entre 18 y 35 a\u00f1os- representar\u00e1 el 50% del consumo global para 2017. Una gran fuerza que, a medida que avance en la escalera laboral, tendr\u00e1 m\u00e1s capacidad de compra, pero mantendr\u00e1 sus conductas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mayor simplicidad, nuevas tecnolog\u00edas y poca capacidad de ahorro, sobre todo en la Argentina, son algunos de los motivos, seg\u00fan coinciden los expertos, por los que los millennials no gastan en ciertos productos y servicios. Menos tiempo en tiendas f\u00edsicas, mayor presencia online y menor cantidad de viajes de compra (un 30% menos que la media) son factores que tambi\u00e9n influyen. \u00abAsignan sus actividades en funci\u00f3n de sus preferencias y, claramente, el viaje de compras no parece ser una a la que le dediquen mayor tiempo\u00bb, detalla Ariel Mart\u00ednez, country manager de Kantar Worldpanel.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1les son los productos y servicios que no atraen al bolsillo de los j\u00f3venes? LA NACION habl\u00f3 con especialistas que dieron su visi\u00f3n al respecto y coinciden en que, para las industrias que no capten la atenci\u00f3n de la Generaci\u00f3n Y, no adapten sus productos y servicios a sus nuevos consumidores o no se reinventen desde el branding y la comunicaci\u00f3n digital, la supervivencia ser\u00e1 dif\u00edcil.<\/p>\n<h4>La hora del smartphone<\/h4>\n<p>\u00abCuando doy una conferencia, le pido a la gente que levante la mano para ver qui\u00e9n tiene reloj, y siempre son todos mayores de 40\u00bb, explica Mart\u00edn Tetaz, especialista en econom\u00eda del comportamiento. Y agrega: \u00ab\u00bfPara qu\u00e9 van a comprar un artefacto que solamente sirve para una cosa si tienen esa funci\u00f3n en el celular?\u00bb<\/p>\n<p>Para Karina Miccich\u00e9 Saavedra, de Watch Land -empresa que fabrica y distribuye algunas de las marcas de relojes m\u00e1s populares-, no es la falta de inter\u00e9s de los millennials lo que marca la diferencia con las generaciones mayores, sino que estas \u00faltimas \u00abcompran m\u00e1s porque tienen mayor poder adquisitivo\u00bb.<\/p>\n<p>Tetaz insiste en que los fabricantes de relojes, mapas y linternas son los principales perdedores luego de la llegada y popularizaci\u00f3n del uso del smartphone: \u00abLos j\u00f3venes les sacan el jugo a las aplicaciones del tel\u00e9fono para reemplazar cosas para las que antes exist\u00edan mercados puntuales\u00bb.<\/p>\n<h4>El sue\u00f1o del alquiler propio<\/h4>\n<p>En uno de los peores momentos de los \u00faltimos a\u00f1os para el mercado inmobiliario (seg\u00fan n\u00fameros de la C\u00e1mara Inmobiliaria Argentina, en 2014 se escrituraron casi 34.000 viviendas, contra casi 98.000 en 2007), los millennials ven c\u00f3mo el sue\u00f1o de la casa propia queda trunco y pasan a engrosar las filas de inquilinos de los centros urbanos. Daniel Varde, socio l\u00edder de Consumo Masivo de Deloitte, cree que esto se debe, principalmente, a la \u00abpoca capacidad de ahorro que los j\u00f3venes tienen sin ayuda de los padres o familiares\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, Tetaz aporta otros datos. \u00abHist\u00f3ricamente, en la Argentina sale mucho m\u00e1s barato alquilar que comprar. Hace unos a\u00f1os, los alquileres por a\u00f1o equival\u00edan al 7% del valor de la vivienda, mientras que hoy ese valor se encuentra en un 3%\u00bb, explica. En un plano m\u00e1s sociol\u00f3gico, el economista agrega que \u00abse estir\u00f3 la edad para irse de casa\u00bb y que gran parte de la Generaci\u00f3n Y todav\u00eda no quiere \u00ababandonar el nido\u00bb.<\/p>\n<h4>Generaci\u00f3n on demand<\/h4>\n<p>En tanto, una gran porci\u00f3n de los millennials forma parte de los primeros nativos digitales de la historia. Nacieron hiperconectados y lideran los cambios en el consumo de medios, no s\u00f3lo en lo que respecta a diarios y revistas en formato f\u00edsico, sino principalmente en un servicio que, seg\u00fan la consultora especializada Business Bureau, m\u00e1s de 11 millones de hogares argentinos presume tener: la televisi\u00f3n por cable.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos datos de la firma detallan que los menores de 34 a\u00f1os son el principal rango etario que da de baja el servicio de cable (cord-cutting) o que directamente no se suscribe a \u00e9l (cord-never). Tom\u00e1s Gennari, chief business intelligence officer de la consultora, comenta: \u00abEn el mercado argentino, el cord-cutting para j\u00f3venes entre 15 y 34 a\u00f1os es de un 11%, mientras que el cord-never es de un 6,5 por ciento\u00bb.<\/p>\n<p>Adaptada a los contenidos on demand, la Generaci\u00f3n Y pone en duda a largo plazo al modelo de negocios tradicional de la industria de la televisi\u00f3n paga. \u00abEs importante entender qu\u00e9 cantidad de hogares se est\u00e1n dando de baja de los paquetes y analizar si se est\u00e1n dando de alta alg\u00fan contenido en Internet\u00bb, explica Gennari.<\/p>\n<h4>Yo no me quiero casar, \u00bfy usted?<\/h4>\n<p>Firma en el registro civil, ceremonia religiosa y fiesta en un sal\u00f3n, con catering, vino y DJ, era el casamiento ideal de un baby boomer. Pero hoy un festejo tradicional, ubicado en un segmento medio-alto, no baja de los $ 500 por persona, con un promedio de 150 invitados. As\u00ed, el factor econ\u00f3mico (adem\u00e1s de los variados an\u00e1lisis sociol\u00f3gicos que se puedan hacer) est\u00e1 causando estragos en la decisi\u00f3n de los millennials de pasar por el altar: s\u00f3lo en la ciudad de Buenos Aires, los matrimonios en el registro civil se redujeron de casi 22.000, en 1990, a 11.600, en 2013, seg\u00fan datos de la Direcci\u00f3n General de Estad\u00edsticas y Censos de la ciudad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, para Francisco D\u00edaz Colodrero, CEO de CasamientosOnline.com, ya no pesa tanto el \u00abfactor regalos\u00bb para \u00abarmar la casa\u00bb, pero se\u00f1ala que, a pesar de que hay un descenso en la cantidad de ceremonias y festejos tradicionales, las uniones civiles y las bodas en segundas nupcias est\u00e1n en alza. \u00abLa gente siempre va a querer festejar, aunque sea algo m\u00e1s reducido\u00bb, concluye.\u00df<\/p>\n<p>El nacimiento es el momento de la vida humana que Ileana Lacabanne eligi\u00f3 como el centro de su emprendimiento. No parece casual: Chunchino, la empresa de ropa para bebes que cre\u00f3 en 2008, se ocupa de apelar a la responsabilidad desde la sensibilidad, al enviar \u00abun mensaje codificado en forma de regalo\u00bb -seg\u00fan su definici\u00f3n- a las familias que reciben a un nuevo integrante. \u00abEl mensaje es que se puede hacer un producto contemplando y controlando los efectos ambientales, econ\u00f3micos y sociales\u00bb, cuenta Lacabanne. Con unas semillas de ceibo para celebrar el momento, el kit de art\u00edculos para el reci\u00e9n nacido (que varias compa\u00f1\u00edas compran para entregar a sus empleados) va acompa\u00f1ado por una explicaci\u00f3n del concepto de negocio de esta empresa y una invitaci\u00f3n a pensar c\u00f3mo se elige todo lo que se consume.<\/p>\n<p>Chunchino es uno de los proyectos que, dentro de la industria de la indumentaria, se propone ser un negocio socialmente responsable, con la atenci\u00f3n puesta en lo que pasa en los eslabones del proceso. En la compra de materia prima, dice Lacabanne, se observa en los proveedores cu\u00e1l es su impacto ambiental y si tienen trabajo infantil, entre otras cosas; en el dise\u00f1o se tiende a dar durabilidad a las prendas -como el caso de los enteritos con extensores en la entrepierna para que cubran m\u00e1s de un talle-, bajo el principio general de que sea ropa simple, atemporal y unisex que pase de hermano a hermano y que luego sea donada. Dice la emprendedora que en 2012 gan\u00f3 el premio de Naciones Unidas a la Mujer Empresaria: \u00abCada cosa que compramos insumi\u00f3 tiempo, recursos y trabajo; que dure es honrar esa historia y esas manos que la hicieron\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la gu\u00eda principal que debe tener una producci\u00f3n para que sea sustentable? \u00abQue con sus procesos se asegure la provisi\u00f3n de recursos naturales a generaciones futuras\u00bb, afirma Crist\u00f3bal Costa, responsable en la Argentina de Marketing y Sustentabilidad de Patagonia, la empresa californiana de ropa de tiempo libre que fue pionera en predicar los conceptos de una econom\u00eda con impacto positivo en materia ambiental y social.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, ese principio rector se traduce en cuestiones como comprar a proveedores bajo las normas del comercio justo (que exigen, entre otras cosas, el respeto por la libertad y el ingreso digno de quienes trabajan); dar funcionalidad a las prendas (que no sean para una \u00fanica actividad, de tal forma de no ampliar la cantidad de ropa guardada, desde la conciencia del da\u00f1o al planeta que provoca una producci\u00f3n innecesaria) y hacer ropa reparable, para que dure m\u00e1s.<\/p>\n<p>Una manera de involucrar al usuario, agrega Costa, es mantener un contacto con ellos para escucharlos y convocarlos a encuentros, como los eventos de intercambio de ropa usada entre clientes. Este invierno, relata el directivo, el evento que se hizo en Buenos Aires reuni\u00f3 a 40 personas y hubo 70 productos canjeados.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n de los consumidores es uno de los factores incluidos en la definici\u00f3n de la expresi\u00f3n \u00abmoda sustentable\u00bb que ofrece Miguel \u00c1ngel Gardetti, fundador y director del Centro Textil Sustentable, una organizaci\u00f3n que busca la aplicaci\u00f3n de los conceptos del cuidado socioambiental en esta industria. Para el directivo, todos los sectores de la sociedad est\u00e1n llamados a colaborar. Pero enfatiza la responsabilidad individual que existe en el desaf\u00edo de asumir una forma de vida (o una forma de ser) en la que se tomen decisiones de manera consciente.<\/p>\n<p>Si es realmente necesaria cada compra que hacemos y si no nos convertimos en \u00abacumuladores\u00bb de bienes, es una de las l\u00edneas para la reflexi\u00f3n que est\u00e1 presente en el mensaje de quienes act\u00faan movidos por la meta de la sustentabilidad. En estos d\u00edas es bueno tener en cuenta que -como dice un documento del Centro Textil Sustentable- hay un \u00abvoto econ\u00f3mico\u00bb que cada consumidor tiene en su poder. Porque con las compras tambi\u00e9n se vota.<\/p>\n<h4>Darwinismo puro<\/h4>\n<p>Adecuarse a las preferencias de los nuevos j\u00f3venes es una cuesti\u00f3n de supervivencia para las empresas; quedar\u00e1 el m\u00e1s apto<\/p>\n<h4>Multiuso<\/h4>\n<p>La llegada del smartphone, con su multiplicidad de usos, releg\u00f3 a los relojes, los mapas y las linternas, entre otros<\/p>\n<h5>Cortar el cord\u00f3n<\/h5>\n<p>Los menores de 34 a\u00f1os integran el principal grupo etario que da de baja el cable (11%) o que no se suscribe (6,5%), seg\u00fan Business Bureau<\/p>\n<h5>Sin alianzas<\/h5>\n<p>La Generaci\u00f3n Y reh\u00faye de los registros civiles y altares: un festejo puede costar entre $ 75.000 y $ 100.000<\/p>\n<h5>Lo que viene<\/h5>\n<p>En 2017, los millennials representar\u00e1n el 50% del consumo a nivel global. Son los compradores del futuro<\/p>\n<h5>Conectados<\/h5>\n<p>Las nuevas generaciones hacen un 30% menos de viajes de compras, explican desde Kantar. Prefieren el canal online que las tiendas f\u00edsicas<\/p>\n<h5>Inquilinos<\/h5>\n<p>Los j\u00f3venes actuales tienen poca capacidad de ahorro, por eso alquilan y no compran propiedad<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En qu\u00e9 no gastan los millennials: la tecnolog\u00eda y la falta de ahorro marcan el ritmo Televisi\u00f3n por cable, inmuebles, relojes y \u00abcasamientos\u00bb tratan de adaptarse para captar el inter\u00e9s de las nuevas generaciones Sof\u00eda Terrile LA NACION LUNES 02 DE NOVIEMBRE DE 2015. 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