{"id":2826,"date":"2016-08-03T13:34:28","date_gmt":"2016-08-03T13:34:28","guid":{"rendered":"http:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/?p=2826"},"modified":"2016-08-03T13:34:28","modified_gmt":"2016-08-03T13:34:28","slug":"c-ei-capitalismo-empresa-e-individuo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/c-ei-capitalismo-empresa-e-individuo\/","title":{"rendered":"C.E&amp;I \u2013 Capitalismo, Empresa e Individuo"},"content":{"rendered":"<p><strong>C.E&amp;I \u2013 Capitalismo, Empresa e Individuo<\/strong><\/p>\n<p><strong>P\u00e1rrafos extra\u00eddos y traducidos de \u201cConclusiones\u201d del texto<\/strong><\/p>\n<p><strong>Concrete Economics. The Hamilton Approach to Economic Growth and Policy.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Stephen S. Cohen \u2013 J. Bradford DeLong.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Harvard Business Review Press \u2013 2016<\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n: Miguel A. Pero \u2013 Agosto 2016.<\/strong><\/p>\n<p>Lo que sabemos es que desde los d\u00edas de Hamilton es un hecho que la pol\u00edtica econ\u00f3mica exitosa de Am\u00e9rica ha sido pragm\u00e1tica, no ideol\u00f3gica. Ha sido concreta no abstracta. Ha sido imaginable, no desconocible ni indescifrable ex-ante. Y que se la pod\u00eda expresar con palabras. As\u00ed que, creemos que sabemos no que pensar, sino m\u00e1s bien c\u00f3mo pensar sobre la pol\u00edtica econ\u00f3mica: una desconfianza de la ideolog\u00eda o como el soci\u00f3logo Daniel Bell podr\u00eda haber puesto pero no lo hizo en su esperanzador libro de 1950s, <strong>The End of Ideology<\/strong>, una ideolog\u00eda de la no ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s el mayor da\u00f1o a nuestra capacidad nacional para pensar sobre los temas, fue el (grandemente exitoso) intento de aquellos que hicieron el cambio de pol\u00edticas alrededor de los a\u00f1os 1980s, de clasificar la pol\u00edtica econ\u00f3mica tradicional de Am\u00e9rica como otra ideolog\u00eda, una ideolog\u00eda contraria al laissez-faire, como un Keynesianismo ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Necesitamos recuperar la tradici\u00f3n Americana de involucraci\u00f3n pragm\u00e1tica con las cuestiones de pol\u00edtica econ\u00f3mica y de crecimiento equitativo. El caso es que, desde su verdadero nacimiento, los Estados Unidos una y otra vez cambi\u00f3 la direcci\u00f3n de su econom\u00eda hacia una nueva direcci\u00f3n de crecimiento. Estos inteligentes dise\u00f1os fueron adoptados por el gobierno respaldado por poderosas y con frecuencia amplias fuerzas pol\u00edticas y guiado por una visi\u00f3n ampliamente compartida de c\u00f3mo deber\u00eda cambiar la econom\u00eda. A medida que la energ\u00eda y actividad emprendedora surg\u00eda en el nuevo espacio econ\u00f3mico, la econom\u00eda se vigorizaba y transformaba de manera imprevisible. Estos remoldeos, hicieron de Am\u00e9rica, lo que Leon Trotsky llam\u00f3 en su autobiograf\u00eda \u201cla fundici\u00f3n donde se forja el futuro\u201d. Am\u00e9rica todav\u00eda tiene ese fuego, m\u00e1s notablemente en Silicon Valley. Pero, cree realmente alguien que el m\u00e1s reciente redise\u00f1o de Am\u00e9rica abr\u00eda un crecimiento vasto y positivo.<\/p>\n<p>En el \u00faltimo redise\u00f1o, que comenz\u00f3 en 1980s (<strong>Nota del Traductor<\/strong>: Se refiere al vuelco de la pol\u00edtica econ\u00f3mica de U.S.A marcado por la desregulaci\u00f3n de sectores de transporte, energ\u00eda, telecomunicaciones y esencialmente el sector financiero, en una elecci\u00f3n del libre mercado y sus fuerzas como el \u00fanico criterio para la orientaci\u00f3n de las pol\u00edticas y actividad econ\u00f3mico, que dio como resultado la exagerada financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda, la marcada declinaci\u00f3n del sector industrial, el excesivo endeudamiento de la sociedad, el crecimiento y dominancia de los sectores financieros, desarrolladores inmobiliarios y reclamaciones de seguros sobre salud y finalmente la crisis financiera de 2008), la nueva direcci\u00f3n fue \u00fanica en la historia Americana-seleccionada no pragm\u00e1ticamente sino ideol\u00f3gicamente y presentada no concretamente sino abstractamente. Se cort\u00f3 con todas formas de restricciones y regulaciones e interferencias del gobierno con el mercado y se dej\u00f3 al mercado que actuara sobre todo. Se desmantelaron los controles. Se redirigi\u00f3 la econom\u00eda y se la remolde\u00f3, pero no se la revigoriz\u00f3. No se agreg\u00f3 mucho a la prosperidad general. Se anularon las normas a medida que se expandia el dominio de las fuerzas y la l\u00f3gica del mercado, de manera que las estructuras sociales fueron subordinadas y corro\u00eddas por las fuerzas del mercado. Sus reemplazos son, si est\u00e1n disponibles, dif\u00edciles y costosos. Y ello no benefici\u00f3 el poder Americano en el mundo ni el equilibrio de poder en Am\u00e9rica. Es extremadamente improbable que America hubiera elegido ese redise\u00f1o si tuviera que haber sido presentado concretamente en vez de abstracta e ideol\u00f3gicamente.<\/p>\n<p>Proponemos un cambio, un cambio que es simple de comprender pero probablemente se pruebe como dif\u00edcil de implementar. El simple cambio es: Desplazar la discusi\u00f3n de la pol\u00edtica econ\u00f3mica hacia lo concreto, donde se ha tenido \u00e9xitos recurrentes. Ap\u00e1rtesela (a la discusi\u00f3n) de los terrenos especulativos de la ideolog\u00eda y sus artesanales abstracciones te\u00f3ricas. Emp\u00fajese el pensamiento, el discurso y la proposici\u00f3n acerca de lo que deber\u00edamos hacer sobre la econom\u00eda en t\u00e9rminos concretos. Ins\u00edstase que los cambios propuestos sean internalizados como imaginables, como \u201cEsto es la clase de cosas que vamos a lograr, obtener\u201d.<\/p>\n<p><strong>Trad. Miguel A. Pero<\/strong><\/p>\n<p><strong>Agosto 2016.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C.E&amp;I \u2013 Capitalismo, Empresa e Individuo P\u00e1rrafos extra\u00eddos y traducidos de \u201cConclusiones\u201d del texto Concrete Economics. The Hamilton Approach to Economic Growth and Policy. Stephen S. Cohen \u2013 J. Bradford DeLong. Harvard Business Review Press \u2013 2016 Traducci\u00f3n: Miguel A. Pero \u2013 Agosto 2016. 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