{"id":958,"date":"2014-08-19T17:30:29","date_gmt":"2014-08-19T20:30:29","guid":{"rendered":"http:\/\/mulki.com.ar\/iadmin\/?p=958"},"modified":"2014-09-18T14:54:43","modified_gmt":"2014-09-18T14:54:43","slug":"analisis-multivariable-e-interdisciplinario-en-direccion-y-gestion-empresarial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/face.unt.edu.ar\/web\/iadmin\/analisis-multivariable-e-interdisciplinario-en-direccion-y-gestion-empresarial\/","title":{"rendered":"ANALISIS MULTIVARIABLE E INTERDISCIPLINARIO EN DIRECCI\u00d3N Y GESTION EMPRESARIAL"},"content":{"rendered":"<p>Martes, 10 de Septiembre de 2013<\/p>\n<h2>Colaboraci\u00f3n del Profesor Naim Juan Ganum<\/h2>\n<p><strong>UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA MATANZA<br \/>\n<\/strong><strong>ESCUELA DE POSGRADO.\u00a0<\/strong><strong>DOCTORADO EN CIENCIAS ECONOMICAS\u00a0<\/strong><strong>(ORIENTACI\u00d3N ADMINISTRACI\u00d3N DE EMPRESAS)<br \/>\n<\/strong><strong><em>\u201cANALISIS MULTIVARIABLE E INTERDISCIPLINARIO EN DIRECCI\u00d3N Y GESTION EMPRESARIAL\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>PROFESOR TITULAR: Dr. JUAN CARLOS GOMEZ FULAO. (UBA)<\/strong><\/p>\n<p><strong>DOCTORANDO: Mg. NAIM JUAN GANUM<\/strong><\/p>\n<p><strong>A\u00d1O ACADEMICO: 2012<\/strong><\/p>\n<p>UNA SOCIEDAD DEL RIESGO<\/p>\n<p><strong><em>\u201cEl encanto de la historia y de sus enigm\u00e1ticas lecciones consiste en el hecho de que nada cambia a lo largo de los siglos y, sin embargo, todo es completamente distinto\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Aldour Huxley<\/strong><\/p>\n<p><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>A partir de la lectura de la bibliograf\u00eda obligatoria de este Seminario y los conceptos y debates de las clases presenciales presentar\u00e9 un an\u00e1lisis no cuantitativo sobre aspectos referidos a la reciente crisis financiera.<\/p>\n<p>Comenzar\u00e9 con las palabras de Dany Dufour, quien plantea que: \u201cel advenimiento de la posmodernidad no deja de vincularse con el advenimiento de lo que hoy se conoce con el nombre de neoliberalismo.\u201d[1]Las dos \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo veinte fueron una \u00e9poca marcada por el neoliberalismo que se tradujo en un fundamentalismo de mercado. Somos parte \u2013 por haber nacido y crecido \u2013 de una construcci\u00f3n que conocemos como el mercado de libre consumo, ya que nos encontramos en nuestra contemporaneidad, ante el protagonismo de la mercanc\u00eda en la vida de los consumidores, la cual llega a sustituir como inter\u00e9s o preocupaci\u00f3n central todo otro asunto de orden cultural. La adquisici\u00f3n obsesiva de productos manufacturados, que mantengan activa y creciente la fabricaci\u00f3n de mercanc\u00edas, produce el fen\u00f3meno de la \u201ccosificaci\u00f3n\u201d del ciudadano, entregado al consumo sistem\u00e1tico de objetos, las m\u00e1s de la veces in\u00fatiles o superfluos que la publicidad y la moda le van imponiendo, vaciando su vida interior de intereses espirituales, sociales y humanos, mientras lo a\u00edsla y destruye su conciencia de los otros, de su clase y de s\u00ed mismo. La importancia de incursionar en un aspecto llamado de la psico-finanzas sobre la crisis es que a mi juicio, la implosi\u00f3n que ocurri\u00f3 en las finanzas en el a\u00f1o 2007 atr\u00e1s tuvo su comienzo con la erosi\u00f3n del plano simb\u00f3lico del sujeto hasta reducirlo simplemente a un estado de consumidor. Luego de esto, lo que comenz\u00f3 como una crisis financiera se propag\u00f3 a la econom\u00eda real, y caus\u00f3 as\u00ed una gran cantidad de da\u00f1os colaterales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>EL POSMODERNISMO Y LA CONSTRUCCION NEOLIBERAL<\/strong><\/p>\n<p>Se impone ahora, el libre mercado: construcci\u00f3n en la cual no hay una referencia a la naturaleza del Otro, en el sentido del Otro simb\u00f3lico. \u201cSin este Otro, no tenemos acceso a la funci\u00f3n simb\u00f3lica y por lo tanto no logramos construir una temporalidad ni una espacialidad posibles. As\u00ed, la posmodernidad es un r\u00e9gimen sin Otros.\u201d[2]\u00a0Al decir de Dufour, el inconsciente est\u00e1 asociado a las figuras del Otro que se fueron sucediendo a lo largo de la historia. De esta manera postular\u00e9 que el inconsciente del consumidor global \u2013 \u00a0en tanto consumidor sin fin de la mercanc\u00eda \u2013 es el mercado. El inconsciente como relaci\u00f3n con el Otro es necesariamente el mercado en la medida en que \u00e9ste es quien ordena el \u00e1rea social donde se produce y realiza el consumidor posmoderno. En este seminario me referir\u00e9 al sujeto del posmodernismo como consumidor global ya que considero que el mercado ha disminuido el lazo social necesario para el advenimiento del sujeto; por lo que reservar\u00e9 este \u00faltimo t\u00e9rmino para referirme al sujeto del modernismo. Ahora somos todos consumidores, ya que tenemos derechos y obligaciones sobre lo que consumimos.<\/p>\n<p>Sin Otro simb\u00f3lico, lo que acontece es un devenir de la imagen entronizada por y para lo que reclama y quiere el neoliberalismo. Esto es la supremac\u00eda de la mercanc\u00eda y su consumo, al tiempo que produce un debilitamiento de la funci\u00f3n simb\u00f3lica en los intercambios humanos. \u201cEl triunfo del neoliberalismo comporta una alteraci\u00f3n de lo simb\u00f3lico.\u201d[3]\u00a0As\u00ed\u00a0 el valor de los intercambios est\u00e1 centrado en las relaciones que pueden establecer en su condici\u00f3n de mercanc\u00edas, sin la importancia de lo trascendental, ni del orden moral. \u201cEn la actualidad, el intercambio comercial tiende a desimbolizar el mundo.\u201d[4]<\/p>\n<p>El consumidor global generado por el posmodernismo, en su precarizaci\u00f3n simb\u00f3lica, es s\u00fabdito de s\u00ed mismo y adopta para s\u00ed una definici\u00f3n autorreferencial. La \u00fanica manera de alcanzar la democratizaci\u00f3n econ\u00f3mica del consumidor global es empobreci\u00e9ndolo simb\u00f3licamente, volvi\u00e9ndolo cada d\u00eda m\u00e1s superficial, al tiempo que emerge como concepto central la mercanc\u00eda, el consumo ilimitado. Se impone pues, el enriquecimiento del registro de la imagen de lo que consume, como definidor de lo que es. Esta \u201cretirada de la palabra\u201d produce ahora una situaci\u00f3n donde aquella est\u00e1 cada m\u00e1s vez subordinada a la imagen. El consumidor global se ha transformado en consumidor de esa propuesta.<\/p>\n<p>Surge entonces analizar la cuesti\u00f3n sobre cu\u00e1l es la importancia de esta supremac\u00eda para el consumidor posmoderno. Una diferencia esencial entre este ultimo y la cultura del sujeto moderno es que lo producido por \u00e9stos pretend\u00edan trascender el tiempo presente, durar, seguir vivos en las generaciones futuras, en tanto que los productos de los posmodernos son fabricados para ser consumidos al instante y desaparecer. El posmodernismo comporta una satisfacci\u00f3n inmediata de lo producido, una obra de producci\u00f3n sin \u00e1nimo de vencer el avance del tiempo: \u201ces una \u00e9poca de lucha entre tiempos\u201d.[5]\u00a0Solo es relevante el presente para el consumidor posmoderno a quien no le interesa un congelamiento, una solidificaci\u00f3n de su producci\u00f3n \u2013 que trascienda el tiempo y por lo tanto su tiempo de vida \u2013 sino que se adapta a las diferentes fluctuaciones que la imagen de la mercanc\u00eda propone, a una imagen l\u00edquida en un constante fluir. S\u00f3lo somos libres de querer lo que la imagen de la mercanc\u00eda nos ofrece sin cesar. \u201cEl saber popular pensaba que la necesidad es la madre de la imaginaci\u00f3n, y que cuando hay voluntad, hay camino (en ese estricto orden), mas en la actualidad, ese orden se ha invertido: la imaginaci\u00f3n es la madre de las necesidades, y cuando se descubre un nuevo camino, la voluntad no tarda en aparecer.\u201d[6]<\/p>\n<p><strong>LO QUE EL PSICOANALISIS PUEDE APORTARLE A LAS FINANZAS\u2026<\/strong><\/p>\n<p>Se hace necesario de ese modo, plantear la cuesti\u00f3n sobre: \u00bfQui\u00e9n y c\u00f3mo se posibilita el devenir de las sucesivas crisis financieras que sacuden cada tanto el mercado?<\/p>\n<p>En la econom\u00eda neoliberal, el trabajo ya no es aquello sobre lo que reposa, en esencia, la producci\u00f3n de valor. El capital apuesta a pleno a la gesti\u00f3n de las finanzas en movimientos especulativos de gran amplitud. Desde mediados de la d\u00e9cada del setenta hemos visto el pasaje paulatino, pero creciente, de una econom\u00eda industrial hacia una econom\u00eda de servicios. \u00a0De esta manera, ha nacido un fen\u00f3meno en el que parte de la econom\u00eda real decrece a medida que aumenta la financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda. Auge de financiaci\u00f3n del consumo, que permite acceder a la econom\u00eda real, desarrollada por medio de la instrumentaci\u00f3n de nuevos mecanismos de la ingenier\u00eda financiera y de gesti\u00f3n del capitalismo, en detrimento del registro de lo simb\u00f3lico, reducido a la firma de contratos carente de fundamentals o en el que los fundamentals carecen de valor de respaldo alguno. La carencia de los fundamentos como s\u00edntesis del consumidor global posmoderno ejemplifica lo que analizamos y concluimos respecto al consumidor global, en el sentido que este es carente de relato, de valor. S\u00f3lo importa el precio; el precio de la mercanc\u00eda, al tiempo que se diluye la importancia del valor. \u201cLo que no tiene fundamento no puede pretender legitimidad y la demostraci\u00f3n est\u00e1 en que el dinero dej\u00f3 de tener fundamento: ya no \u201crepresenta\u201d nada, desde que la econom\u00eda especulativa, aquella por la cual el dinero \u201cengendra dinero\u201d como dec\u00eda Marx, se le fue de las manos a la econom\u00eda real.\u201d[7]<\/p>\n<p>La arquitectura financiera es un universo de ficciones: si analizamos algunos conceptos de administraci\u00f3n financiera como leverage buy out (LBO: compra apalancada de empresas); la creaci\u00f3n de las empresas punto com; las stock options en lugar del efectivo para remunerar a sus directivos, los short selling (vender lo que a\u00fan no se tiene) que tuvieron su origen o bien su apogeo desde la d\u00e9cada del ochenta, vemos la aparici\u00f3n de una tendencia hacia una econom\u00eda asociada a la creaci\u00f3n de mucho dinero con pr\u00e1cticamente nada, vendiendo muy caro lo que a\u00fan no existe, o existe como idea de negocio, con la promesa de que el activo del cual se desprende generar\u00e1 un gran retorno.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se ha permitido que inversores puedan comprar una empresa contrayendo deuda contra los mismos activos que est\u00e1n por ser adquiridos, sin desembolsar previamente por ellos? \u00bfC\u00f3mo los consumidores estadounidenses, ingleses, espa\u00f1oles y tantos otros, con \u00ednfimas condiciones de calificaci\u00f3n crediticia, pudieron comprar inmuebles garantiz\u00e1ndolos con hipotecas sobre esos bienes, a pesar de no poseer solidez patrimonial?<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de que el activo exista o no, es posible trazar una analog\u00eda entre el inicio del uso de estos neologismos financieros \u2013 luego aceptados por la comunidad de negocios \u2013 y el paso de la modernidad a la posmodernidad, como tambi\u00e9n, con el paso de la histeria a la histerolog\u00eda. \u201cEn efecto, en un relato la histerolog\u00eda remite a la circunstancia o al detalle que deber\u00eda estar despu\u00e9s, pero que se ha situado adelante.\u201d[8]\u00a0La figura describe, as\u00ed, la inversi\u00f3n del orden natural de las ideas y de los hechos y manifiesta el desorden de esp\u00edritu de quien habla. Sostengo que en la era del neoliberalismo, la administraci\u00f3n financiera utiliza \u2013 para llegar al mercado, y por ende, al consumidor global \u2013 la inversi\u00f3n de la anterioridad y la posterioridad: relatos histeriol\u00f3gicos, de los cuales se sirve para ofrecer algo que no existe \u2013 LBO; creaci\u00f3n de empresas punto com con el lanzamiento de oferta p\u00fablica inicial; pago a altos directivos mediante stock options; short selling; etc. \u2013 para autorizar a realizar una acci\u00f3n. La consecuci\u00f3n de esta acci\u00f3n, desde la perspectiva de las finanzas, es generadora de precio, a trav\u00e9s del dinero pagado por el consumidor con el fin de \u201cadue\u00f1arse\u201d de un porcentaje de la compa\u00f1\u00eda ofrecida, en el caso de las punto com, en la bolsa. El consumidor compra las acciones porque espera enriquecerse con la suba futura de su cotizaci\u00f3n y vender cuando esto suceda. Dos derivaciones de esto son: por un lado, que el deseo de trascender del consumidor global, no es a trav\u00e9s del valor de la cultura como ocurr\u00eda con el sujeto del modernismo, sino a trav\u00e9s del precio. Si consideramos el dinero pagado por la compra de estas acciones, y por consiguiente el precio, como el \u201csignificante sin significaci\u00f3n\u201d llegamos a que el consumidor posmoderno compra una ilusi\u00f3n, una imagen futura de ganancias que espera generar\u00e1 el mundo de las finanzas, sin garant\u00eda de certeza. El precio tiene una gran importancia actual: si analizamos el valor de capitalizaci\u00f3n de las empresas de la \u201cnueva econom\u00eda\u201d observamos que siempre ha superado con creces su valor real. Pero el valor real difiere del valor de capitalizaci\u00f3n burs\u00e1til, como se observa luego de que una empresa hace su presentaci\u00f3n en la bolsa. La otra hip\u00f3tesis que se desprende sobre por qu\u00e9 el consumidor da lugar a esa compra est\u00e1 asociada a lo que Lac\u00e1n se\u00f1ala como el sujeto supuesto saber: saber el por qu\u00e9 y el c\u00f3mo. Los que juegan este papel, en el mercado, son el concierto de las autoridades, los emprendedores y l\u00edderes de empresas, los l\u00edderes pol\u00edticos y algunos l\u00edderes intelectuales remanentes. De all\u00ed a veces, se desprende una voz, Alan Greenspan, por ejemplo, en su \u00e9poca. Lo que hace que los consumidores posmodernos compren la acci\u00f3n \u2013 ficci\u00f3n financiera \u2013 que se ofrece es su confianza en el sujeto supuesto saber del emprendedor, a quien se le ocurri\u00f3 la idea de negocio, Facebook, por ejemplo. Los \u201cfundadores de la nueva econom\u00eda\u201d, Mark Zuckerberg con Facebook; Stebe Jobs con Apple; mucho antes Bill Gates con Microsoft van a trascender su tiempo no por el valor cultural que generaron, sino por el precio que lograron obtener por las acciones de sus compa\u00f1\u00edas cuando debutaron en la Bolsa.<\/p>\n<p>Si este sujeto supuesto saber econ\u00f3mico \u2013 financiero se hunde, hay crisis, debacle de los fundamentos, lo que arrastra efectos de p\u00e1nico financiero, llamadas a cubrir el margen (margin call), corridas para retirar dep\u00f3sitos, etc. Ahora bien, el sujeto supuesto saber econ\u00f3mico \u2013 financiero estaba muy deteriorado, porque hab\u00edan desregulado a todo vapor. Y lo hicieron porque los financistas creyeron con su delirio de infatuaci\u00f3n poder prescindir de la funci\u00f3n de sujeto supuesto saber.<\/p>\n<p><strong>LA DESREGULACION LATE EN CHICAGO<\/strong><\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis econ\u00f3mico \u2013 empresarial de la historia nos permite vislumbrar que fue el presidente estadounidense Ford quien inici\u00f3 este proceso gradual que encamin\u00f3 a las empresas y por consiguiente a la sociedad hacia lo que llamamos y conocemos como globalizaci\u00f3n. Aquel se comprometi\u00f3 ante el empresariado de Estados Unidos a \u201cretirar las cadenas de las empresas\u201d.[9]<\/p>\n<p>\u201cMientras que las sociedades modernas se constituyeron hist\u00f3ricamente en la tensi\u00f3n entre principios de emancipaci\u00f3n y principios de regulaci\u00f3n\u201d[10]; desde la presidencia de Ford se postulaba la desregulaci\u00f3n del Gobierno como pol\u00edtica p\u00fablica, que se desarroll\u00f3 durante este per\u00edodo y posteriormente en los a\u00f1os de Reagan. Anteriormente a esto las empresas norteamericanas se encontraban desarrollando sus actividades como si estuviesen encorsetadas. Se sosten\u00eda que el papel del Estado hab\u00eda sido demasiado importante y agresivo \u2013 como lo describimos anteriormente \u2013 y que el mercado deb\u00eda volver a gozar de su anterior importancia y autoridad. Al reaccionar contra las numerosas restricciones comerciales de la era mercantilista en la cual viv\u00eda, Smith dej\u00f3 en el mundo de habla inglesa la impresi\u00f3n duradera de que el Estado es la amenaza natural para la vida econ\u00f3mica. La base econ\u00f3mica de la desregulaci\u00f3n proced\u00eda ante todo de Milton Friedman y de los profesores de la Escuela de Chicago. Estos sosten\u00edan la teor\u00eda de que los mercados y los precios, y no los planificadores centrales eran los mejores asignadores de los recursos de una sociedad, adem\u00e1s de postular que el gobierno deb\u00eda intervenir lo menos posible. La globalizaci\u00f3n de los mercados financieros fue un proyecto del fundamentalismo de mercado que tuvo \u201cmucho \u00e9xito\u201d pero que posteriormente caus\u00f3 grav\u00edsimos da\u00f1os en las finanzas mundiales. Si el capital se desplaza libremente, se hace dif\u00edcil para el Estado gravarlo o regularlo porque puede moverse a cualquier otro sitio. Esto da al capital financiero una posici\u00f3n privilegiada, ya que los gobiernos a menudo tienen que atender las necesidades del capital internacional m\u00e1s que a las de su propia gente.<\/p>\n<p>Los mercados saben lo que es mejor y nunca fallan: \u00e9sa era la creencia popular en Washington, en Londres y en otros territorios anglosajones. Alan Greenspan, el defensor m\u00e1s notorio de la idea de dejar que el sistema financiero se autorregule, afirmaba en 1997, respecto a la innovaci\u00f3n financiera: \u201cdeber\u00edamos ser bastante cautos a la hora de promulgar leyes o crear reglamentos que pongan limitaciones innecesarias al desarrollo del mercado.\u201d[11]\u00a0Gran parte de los excesos de los mercados financieros se deben al fallo de los reguladores a la hora de ejercer un control adecuado. Greenspan defend\u00eda incluso el aumento de los pr\u00e9stamos de alto riesgo: \u201clos prestamistas son ahora capaces de juzgar con bastante eficiencia el riesgo asociado a los solicitantes particulares y de evaluar correctamente ese riesgo.\u201d[12]\u00a0La idea de que la gesti\u00f3n del riesgo puede dejarse a los participantes es una aberraci\u00f3n. \u201cLos fundamentalistas de mercado reclaman que las regulaciones sean abolidas debido a su falibilidad. Eso es lo contrario de lo que ped\u00edan los comunistas: que los mercados fueran abolidos debido a su falibilidad.\u201d[13]\u00a0El hecho de que los reguladores sean falibles no prueba que los mercados sean perfectos. De un lado, abusarse con las regulaciones puede paralizar severamente la actividad econ\u00f3mica; sin embargo, los reguladores necesitan conocer m\u00e1s las innovaciones recientes, y no deben permitir pr\u00e1cticas que no entiendan del todo. Los cambios en el ambiente regulador sit\u00faan cada crisis en un contexto hist\u00f3rico \u00fanico.<\/p>\n<p>Otro aspecto importante a considerar es el referido a las nuevas estructuras de incentivos y remuneraciones que canalizaban la avaricia hacia nuevas direcciones. Durante las dos d\u00e9cadas anteriores a la crisis, a los banqueros e intermediarios financieros se les hab\u00eda compensado cada vez m\u00e1s con bonificaciones ligadas a los beneficios a corto plazo, los cual los incentivaba a asumir riesgos excesivos, a apalancar inversiones y a apostarlo todo en \u201cestrategias de inversi\u00f3n temerarias\u201d. El sistema de bonificaciones se hab\u00eda convertido en el tipo dominante de remuneraci\u00f3n en el sector financiero. En teor\u00eda, los accionistas de las empresas deber\u00edan haber puesto fin a esas pr\u00e1cticas. Pero el gobierno corporativo fall\u00f3 mucho antes de que lo hiciera todo el sistema financiero, ya que los conflictos de inter\u00e9s abundaban en las juntas directivas responsables de velar por el negocio. As\u00ed, surgieron divergencias entre el inter\u00e9s de los accionistas y los intereses de los banqueros, intermediarios financieros y gerentes que ejerc\u00edan de agentes de esos accionistas.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n presento una definici\u00f3n interesante sobre crisis, no procedente de la ciencia econ\u00f3mica pero muy ilustrativa y contributiva de lo acontecido: \u201cHay crisis, en el sentido psicoanal\u00edtico, cuando el discurso, las palabras, las cifras, los ritos, la rutina, todo el aparato simb\u00f3lico, se demuestra s\u00fabitamente impotente para temperar un real que hace a su antojo. Una crisis es lo real desencadenado, imposible de dominar. El equivalente en la civilizaci\u00f3n de esos huracanes por medio de los cuales, peri\u00f3dicamente la naturaleza viene a recordarle a la especie humana su precariedad, su profunda debilidad.\u201d[14]\u00a0As\u00ed tenemos ilustrativamente tres tiempos:<\/p>\n<p>Primer tiempo: los activos inmobiliarios se vuelven deshechos.<\/p>\n<p>Segundo tiempo: la podredumbre invade todo.<\/p>\n<p>Tercer tiempo: gigantesca transferencia negativa a las autoridades; el electroshock del plan Paulson fracasa.<\/p>\n<p>El consumidor global desconoce el principio de anterioridad y eso se hizo evidente en la \u00faltima crisis financiera. La innovaci\u00f3n financiera cambi\u00f3 la situaci\u00f3n. Hacia la d\u00e9cada del setenta la Government National Mortgage Association (Ginnie Mae) estableci\u00f3 los primeros valores con respaldo hipotecario. Es decir, agrupaba hipotecas que hab\u00eda creado y, a continuaci\u00f3n, emit\u00eda bonos basados en ese grupo. Por lo tanto, en vez de esperar treinta a\u00f1os para recuperar los fondos de una hipoteca (algo muy com\u00fan en Estados Unidos), Ginnie Mae pod\u00eda recibir un pago \u00fanico por adelantado de mano de los compradores del bono. A su vez, los inversores que adquir\u00edan esos nuevos bonos recibir\u00edan una determinada parte de los ingresos procedentes de los miles de propietarios que iban pagando sus hipotecas. Ese sistema se bautiz\u00f3 como titulizaci\u00f3n, los activos il\u00edquidos como las hipotecas pod\u00edan ahora agruparse y transformarse en activos l\u00edquidos con los que se pod\u00eda negociar en el mercado abierto. Esos nuevos instrumentos ten\u00edan un nombre: valores con respaldo hipotecario. Los bancos de inversi\u00f3n sol\u00edan dirigir la creaci\u00f3n de grupos de valores con respaldo hipotecario. Con quienquiera que hubiera originado la agrupaci\u00f3n de hipotecas, el banco de inversiones ayudar\u00eda a establecer un \u201cveh\u00edculo de inversi\u00f3n estructurada\u201d, (VIE). Seguidamente, el VIE emitir\u00eda bonos, o valores con respaldo hipotecario, y se los vender\u00eda a los inversores. En teor\u00eda, mediante ese sistema todo el mundo obten\u00eda lo que quer\u00eda. El propietario consegu\u00eda un pr\u00e9stamo, y el intermediario y el tasador hipotecario se ganaban una comisi\u00f3n. El prestamista hipotecario obten\u00eda un diminuto beneficio sin tener que esperar treinta a\u00f1os. El banco de inversiones ganaba una comisi\u00f3n por su ayuda, incluso aunque descargara el riesgo de la hipoteca en otro. Y los inversores que compraban los valores esperaban ansiosos recibir un flujo continuo de ingresos a medida que los propietarios devolv\u00edan sus pr\u00e9stamos. Los consumidores demandaban invertir en productos estructurados \u2013 la referencia, lo derivado de la ra\u00edz \u2013 mientras que no ten\u00edan en cuenta la ra\u00edz (la anterioridad que hab\u00eda generado dichas titulizaciones) en que estos productos se basaban o de qu\u00e9 estaban hechos esos productos. Oferta y demanda histero \u2013 l\u00f3gica nuevamente. El esquema funcionaba de la siguiente manera: gracias a que las innovaciones financieras consideraban irrelevante que los prestatarios tuviesen que evaluar el riesgo: en vez de conceder pr\u00e9stamos y mantenerlos en los libros, los bancos y otras instituciones financieras otorgaron pr\u00e9stamos hacia Wall Street, donde se convirtieron en valores cada vez m\u00e1s complejos e impenetrables que se vendieron por todo el mundo a inversores cr\u00e9dulos incapaces de evaluar el riesgo intr\u00ednseco de los pr\u00e9stamos originales. As\u00ed, la titulizaci\u00f3n report\u00f3 a los bancos y otras compa\u00f1\u00edas de Wall Street una considerable cantidad de beneficios derivado del traspaso del riesgo a inversores inconscientes del peligro.<\/p>\n<p><strong>LA HETERONOMIA NECESARIA DE ALGUNOS PARTICIPANTES DEL MUNDO DE LAS FINANZAS<\/strong><\/p>\n<p>Las agencias de calificaci\u00f3n crediticia (Standard &amp; Poor\u00b4s, Moody\u00b4s, Fitch) pod\u00edan y deber\u00edan haber evitado que esto ocurriera. Sin embargo, \u00e9stas tambi\u00e9n ganaron grandes sumas de dinero con la titulizaci\u00f3n y se mostraron un\u00e1nimes y encantadas de ayudar a convertir pr\u00e9stamos t\u00f3xicos en valores \u201cchapados en oro\u201d que generaron beneficios sin riesgo. Las agencias de calificaci\u00f3n eran a la vez, juez y parte. Y lo hac\u00edan porque las entidades emisoras les pagaban por obtener una calificaci\u00f3n crediticia de excelencia para las emisiones de valores dudosos que ofrec\u00edan a los inversores. Por supuesto, que lejos de criticar esa \u00edntima relaci\u00f3n Greenspan y otros defensores de la innovaci\u00f3n financiera le dieron su bendici\u00f3n. Cabe ahora efectuar un an\u00e1lisis sobre por qu\u00e9, m\u00e1s all\u00e1 de lo que monetariamente obten\u00edan, las agencias torcieron su voluntad a favor de los emisores, si el negocio de aquellas era solamente calificar las emisiones. Postulo que lo que ha acontecido es que la voluntad no estuvo determinada por la raz\u00f3n de los calificadores, sino por lo ajeno a ella. No son las personas que calificaban las emisiones quienes tomaron esas decisiones, sino que las decisiones estuvieron intervenidas: lo que Kant llamaba heteronom\u00eda. Cuando la voluntad viene determinada por la inclinaci\u00f3n (palabra con la que Kant se refiere al conjunto de apetitos sensibles venido de lo ajeno), en vez de la raz\u00f3n, la voluntad es heter\u00f3noma. En la actualidad es m\u00e1s bien com\u00fan creer que se es libre si se es capaz de realizar todos y cada uno de los apetitos que se tengan, por lo que se considera a la ley moral como un estorbo para la libertad absoluta, entendida como capacidad para hacer lo que plazca. Sin embargo, Kant consider\u00f3 que cuando existe el prop\u00f3sito de seguir las reclamaciones de los deseos o apetitos, la conducta no es libre, pues su realizaci\u00f3n solo es posible pleg\u00e1ndose a las exigencias que impone el mundo y, por lo tanto, a algo exterior a la propia voluntad. Esto explica lo que les ocurri\u00f3 a las agencias calificadoras de cr\u00e9dito. De no haberse plegado a la demanda de los innovadores financieros corr\u00edan el riesgo de perder su negocio. Cuando explot\u00f3 la crisis de las hipotecas subprime fueron muy cuestionadas por el da\u00f1o moral de su accionar.<\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>Lo que la crisis financiera est\u00e1 poniendo en evidencia es la ausencia de raz\u00f3n de los fundamentos de mercado y de las convenciones en que se basa parte de su din\u00e1mica. Como lo recuerda la etimolog\u00eda, existen afinidades entre la palabra crisis y la palabra cr\u00edtica. La crisis llama al juicio, al juicio de la raz\u00f3n, a la cr\u00edtica de la raz\u00f3n: pero es como una enfermedad que puede conducir a la muerte o a la cura del mundo de las finanzas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 valor tiene todav\u00eda el sujeto cr\u00edtico kantiano \u2013 recusado en la actualidad de presidir la formaci\u00f3n de todo consumidor posmoderno \u2013 cuando todo se trata \u00fanicamente de vender, comprar y financiar mercanc\u00edas? Para Kant, no todo tiene su equivalente en moneda: \u201ctodo tiene o bien un precio, o bien una dignidad; lo que tiene un precio puede reemplazarse por su equivalente; en cambio lo que no tiene precio y por consiguiente su equivalente, es lo que posee una dignidad\u201d[15]\u00a0Lo que no puede sustituirse porque no tiene precio, ni equivalente hace referencia a la autonom\u00eda de la voluntad, que se opone a todo lo que tiene precio.<\/p>\n<p>Es necesaria, a mi juicio, una gran revoluci\u00f3n moral para restituir al consumidor global su subjetividad y autonom\u00eda: la reconstrucci\u00f3n de un sujeto social aut\u00f3nomo. La crisis puede funcionar como una oportunidad para despertar al consumidor global \u201cdormido\u201d y sometido al oleaje intempestivo del sistema que financia su consumo desmedido de mercanc\u00edas. S\u00f3lo podr\u00e1n ser aut\u00f3nomos los consumidores que se percaten de que antes estuvieron sometidos al mercado y por lo tanto tuvieron que luchar para liberarse.<\/p>\n<p>La sociedad del riesgo es mi idea de que corremos el riesgo de desintegrarnos como sociedad ante el avance del mercado y de la financiarizaci\u00f3n del mercado que ha precarizado simb\u00f3licamente ya, al sujeto aut\u00f3nomo.<\/p>\n<p>La velocidad a la que el capital y el dinero se mueven dentro y fuera de los mercados y las econom\u00edas espec\u00edficas ha incrementado la volatilidad de los precios y la virulencia de las crisis financieras. En el neoliberalismo, las finanzas se han globalizado, pero las regulaciones contin\u00faan siendo un asunto nacional. Los gobiernos tienen que generar las adecuadas regulaciones para los diversos participantes del mundo de las finanzas e impedir que estallen nuevas crisis financieras. Para eso hace falta pasar de una desinstitucionalizaci\u00f3n, que produce una desimbolizaci\u00f3n del consumidor global, de una cuasi-ausencia total del Estado en la era del capitalismo neoliberal, hacia una generaci\u00f3n de nuevas instituciones, donde sean relevantes los principios trascendentes que dotan al consumidor de referencias culturales y morales<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, comparto un final que est\u00e1 llamado a transformarse en un nuevo paradigma del futuro de la finanzas: \u201cLa crisis durar\u00e1 hasta tanto se haya reconstituido un sujeto supuesto saber econ\u00f3mico &#8211; financiero. Esto ocurrir\u00e1 en su momento con un nuevo Bretton Woods, un concilio encargado de decir lo verdadero sobre lo verdadero.\u201d[16]\u00a0No un Bretton Woods, en el sentido de fijar todas las monedas a una sola, como referencia hegem\u00f3nica mundial, sino un \u201cconcilio\u201d donde la multipolaridad de los distintos y nuevos actores globales converja hacia medidas macro \u2013 prudenciales para una nueva era de las finanzas. Una gesti\u00f3n de las finanzas donde sus principales administradores tomen decisiones centradas en valores morales que posibiliten que emerja un sujeto social aut\u00f3nomo.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAFIA CONSULTADA<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bauman, Zygmunt. La sociedad sitiada. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. 2002<\/p>\n<p>Dufour, Dany Robert. El arte de reducir cabezas. Sobre la nueva servidumbre del hombre liberado en la era del capitalismo total. Paid\u00f3s. 2009<\/p>\n<p>Gomez Fulao, Juan Carlos. Tiempos de la Econom\u00eda, \u00e9pocas de inequidad. Ediciones Cooperativas. 2005<\/p>\n<p>Gomez Fulao, Juan Carlos. Las dos miradas de la crisis: aceptaci\u00f3n o resistencia. Editorial Biblos. 2011<\/p>\n<p>Greenspan, Alan. La era de las turbulencias. Ediciones B. 2008<\/p>\n<p>Llosa Vargas, Mario. La civilizaci\u00f3n del espect\u00e1culo. Alfaguara. 2012<\/p>\n<p>Kant, Immanuel. Fundamentos de metaf\u00edsica. Espasa Calpe. 1985<\/p>\n<p>Miller, Jaques-Alain. Marianne, hebdomadaire. La crisis financiera: cartas a la opini\u00f3n ilustrada. 2008<\/p>\n<p>Roubini, Nouriel y Mihm, Stephen. C\u00f3mo salimos de \u00e9sta. Ediciones Destino. 2011<\/p>\n<p>Soros, George. El nuevo paradigma de los mercados financieros. Taurus. 2008<\/p>\n<p>[1]\u00a0Dany \u2013 Robert Dufour. El arte de reducir cabezas. Sobre la nueva servidumbre del hombre liberado en la era del capitalismo total. Paid\u00f3s. 2009<\/p>\n<p>[2]\u00a0Dufour, Dany \u2013 Robert. Op. Cit.<\/p>\n<p>[3]Op. Cit<\/p>\n<p>[4]Op. Cit.<\/p>\n<p>[5]\u00a0Gomez Fulao, Juan Carlos. Tiempos de la Econom\u00eda, \u00e9pocas de inequidad. Ediciones Cooperativas. 2005<\/p>\n<p>[6]\u00a0Bauman, Z. La sociedad sitiada. La infelicidad de los placeres inciertos.<\/p>\n<p>[7]\u00a0Dufour, Dany \u2013 Robert. Op. Cit.<\/p>\n<p>[8]\u00a0Dufour, Dany \u2013 Robert. Op. Cit.<\/p>\n<p>[9]\u00a0Greenspan, Alan. La era de las turbulencias. Ediciones B. 2008<\/p>\n<p>[10]\u00a0Gomez Fulao, Juan Carlos. Op. Cit.<\/p>\n<p>[11]\u00a0Roubini, Nouriel y Mihm, Stephen. C\u00f3mo salimos de \u00e9sta. Ediciones Destino. 2011<\/p>\n<p>[12]\u00a0Roubini, Nouriel. Op. Cit.<\/p>\n<p>[13]\u00a0Soros, George. El nuevo paradigma de los mercados financieros. Taurus. 2008<\/p>\n<p>[14]\u00a0Miller, Jaques-Alain. Marianne, hebdomadaire. La crisis financiera: cartas a la opini\u00f3n ilustrada. 2008<\/p>\n<p>[15]\u00a0Kant, Immanuel. Fundamentos de la metaf\u00edsica.<\/p>\n<p>[16]\u00a0Miller, Jacques \u2013 Alain. Op. Cit.<\/p>\n<p>Actualizado (Martes, 10 de Septiembre de 2013 14:31)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes, 10 de Septiembre de 2013 Colaboraci\u00f3n del Profesor Naim Juan Ganum UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA MATANZA ESCUELA DE POSGRADO.\u00a0DOCTORADO EN CIENCIAS ECONOMICAS\u00a0(ORIENTACI\u00d3N ADMINISTRACI\u00d3N DE EMPRESAS) \u201cANALISIS MULTIVARIABLE E INTERDISCIPLINARIO EN DIRECCI\u00d3N Y GESTION EMPRESARIAL\u201d PROFESOR TITULAR: Dr. JUAN CARLOS GOMEZ FULAO. (UBA) DOCTORANDO: Mg. 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