La pobreza energética, entendida como la situación en la que un hogar destina más del 10% de sus ingresos totales a cubrir necesidades energéticas, refleja una dimensión crítica del bienestar de los hogares, ya que limita su capacidad de satisfacer otras necesidades básicas. Este fenómeno no solo afecta las condiciones materiales de vida, sino que también tiene implicaciones sobre la salud, la calidad de la vivienda, el confort térmico de los hogares y las decisiones de políticas públicas. En este contexto, el presente estudio tiene como objetivo analizar la pobreza energética en Argentina utilizando la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018.
A través de la estimación de Curvas de Engel, examinamos la relación entre el gasto energético y el gasto total per cápita de los hogares, revelando una tendencia clara: a mayor gasto total, menor es la proporción destinada a energía. Los resultados evidencian disparidades regionales y muestran que, aunque algunos hogares en situación de pobreza energética también son pobres monetarios, otros no lo son. Además, factores no monetarios, como el control de la temperatura y la propiedad de la vivienda, resultan determinantes significativos, mientras que variables como el uso de energías modernas y el estado de la vivienda no tienen el impacto esperado.
Este trabajo propone un enfoque integral que combina dimensiones monetarias y no monetarias para ofrecer una visión más amplia del fenómeno de la pobreza energética en Argentina.
Palabras Claves: Pobreza Energética, Curvas de Engel, ENGHo, gasto en energía, enfoque de gasto.
Autoras: Carolina De Boeck y Guadalupe Gorostiaga
Directores: M. Florencia Correa Deza y Esteban A. Nicolini





