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Hiperconectividad

Hiperconectividad: la expansión del 4G crea nuevos hábitos de consumo en el celular y transforma los negocios

Cuatro millones de argentinos ya navegan en la autopista de datos mientras las operadoras extienden su alcance y adaptan la oferta, con una variedad creciente de teléfonos y planes que priorizan la conexión

Publicado en LA NACION, Comunidad de Negocios, LUNES 16 DE NOVIEMBRE DE 2015, en: http://www.lanacion.com.ar/1845346-hiperconectividad-la-expansion-del-4g-crea-nuevos-habitos-de-consumo-en-el-celular-y-transforma-los-negocios

La barra de carga incompleta, el relojito que demora los mensajes «instantáneos» de WhatsApp, conversaciones fragmentadas, GPS que pierden el rumbo, fotos en blanco. Son segundos de plomo. Un semáforo por cada acción que interrumpe la fluidez del tráfico y que detiene sin discriminar a carros desvencijados y a coches último modelo.

En los últimos tiempos, los usuarios de telefonía móvil en la Argentina padecieron la saturación de las redes por la expansión del parque de teléfonos inteligentes. La multiplicación de consumidores a un número mayor al de habitantes y el consumo creciente de datos causaron un colapso en la infraestructura que empezó a solucionarse después de que se agudizaron los problemas. Las quejas por las deficiencias llovieron sobre las compañías, incluso desde el Estado, que castigó «apagones» con multas y frenó algunos aumentos por la mala calidad de los servicios. Pero las operadoras le devolvieron la pelota, justificándose en las limitaciones impuestas por el espectro bajo su administración. Finalmente, tras la licitación y con años de rezago respecto de otros países de la región, el 4G comenzó a instalarse en el país desde diciembre último, con la promesa de descomprimir y mejorar la velocidad de las conexiones. Los primeros en experimentarlo fueron los usuarios que estaban más apretados en las redes 3G, en las zonas de mayor densidad de población. Cerca de un año de aquel momento, el funcionamiento de la red todavía es, en general, parcial y complementario.

La conectividad 4G (LTE) significó para los usuarios el fin de la tarifa plana, a cambio de una capacidad hasta 10 veces mayor que la tecnología precedente. Algo así como pasar de navegar en un bote de remo a surcar las aguas en una lancha veloz, pero con taxímetro. Para las empresas proveedoras, el 4G implica una transformación (al alejarse de los servicios de voz y SMS, y priorizar la Internet móvil) y una potencial ampliación de su negocio relacionada a servicios, entretenimiento y a la conexión de las cosas.

Explotar la oportunidad y dejar de ser foco de la bronca de los usuarios demanda esfuerzos de inversión. En la subasta del espectro 3G y 4G, Personal, Movistar, Claro y Arlink (firma del grupo Manzano-Vila a la que finalmente no se le asignó espacio) ofrecieron un total de US$ 2233 millones. Eso, sumado a la tecnología necesaria para expandirlo -y mantener la infraestructura instalada- elevará la cuenta a unos US$ 5000 millones, estima Sebastián Cabello, director de la oficina en América latina de GSMA, una organización que representa a más de 800 operadores móviles y 250 empresas relacionadas alrededor del mundo.

La instalación de radiobases marcha en forma acelerada, aunque por detrás de la demanda de datos que corre al 120% anual. Tal es la necesidad de mejora que con 10 meses de implementación, casi 4 millones de clientes ya navegan en 4G. Contra los 53 millones de líneas activas, la cifra puede parecer pequeña, pero la Argentina fue uno de los mercados de más rápida adopción. «Había una demanda reprimida, insatisfecha, retrasada por medidas regulatorias. Lo demostró el hecho de que el servicio se ofreciera a la semana porque la industria se había adelantado», dice Cabello.

«Lo estábamos esperando -comenta Manuel Correa Cuenca, director de Marketing de Personal-. Esa es la razón por la cual hace cuatro años que todos nuestros chips son compatibles con 4G.» El salto evolutivo se refleja en una curva de crecimiento exponencial de tráfico de datos. «El 4G nos va a permitir capitalizar la demanda que no podíamos abastecer y la de un futuro cercano, porque la evolución seguirá: en el país, 75% de las personas están conectadas y, si bien la cantidad de páginas vistas es mayor en los dispositivos tradicionales, el crecimiento del móvil lo convertirá, en poco más de un año, en la primera pantalla», dice Correa Cuenca.

Según cálculos de GSMA sobre el tiempo que tarda la tecnología en alcanzar al 3% de la base de clientes, la adopción fue doblemente veloz respecto de Chile, casi triplicó el ritmo de Colombia y más que cuadruplicó el paso de México. Actualmente, detalla la firma, «la Argentina cuenta con la segunda red más rápida de la región (13Mbps), detrás de Chile y a la par de Colombia y Brasil».

Enrique Carrier, especialista en telecomunicaciones, encuentra una ventaja en el retraso: «El delay hizo que entráramos en un momento de mayor madurez de la tecnología a nivel global, con mayor disponibilidad de productos y a precios más bajos». Según Carrier, «las inversiones en el país avanzan a un ritmo acorde con lo previsto en la primera etapa del pliego, que termina a mediados del año próximo e implica conectar las capitales de provincia y Mar del Plata, Bahía Blanca y Rosario».

El alcance actual del 4G se relaciona con la gravedad de la saturación. Por caso, en la ciudad de Buenos Aires, un 40% de los clientes de Movistar se conecta con esa red y, en el área metropolitana, lo hace el 30% de los usuarios, detalla Ricardo Galli, director de Marketing de Producto de la firma de Telefónica. Con 2200 radiobases, amplía, la empresa ya sirve a un cuarto de sus clientes conectados.

«Este frenesí por el despliegue -comenta Carrier- parece darle la razón a quienes decían que la falta de espectro era uno de los frenos a inversiones mayores de los operadores.» El experto también ve en el apuro una estrategia relacionada con el dólar «barato» y las expectativas de devaluación.

La migración de los usuarios para aliviar la congestión de la red actual (por la que siguen viajando las llamadas de voz) depende tanto de la construcción de autopistas como de la adaptación de los autos que circulan. En este sentido, la Argentina también tiene sus peculiaridades. El mercado de celulares tuvo una fuerte caída en el primer semestre. «Fue una contracción de la oferta por la no disponibilidad de divisas, y no por la adaptación de la industria al 4G, ya que por ser de ensamblaje, Tierra del Fuego no tiene demoras importantes», explica Carrier. En la segunda parte del año, la caída se revirtió y en el tercer trimestre, la producción de teléfonos 4G trepó a dos de cada tres.

Las vidrieras se plagaron de modelos compatibles y en una amplia gama de precios, entre $ 1000 y $ 14.000. «El surtido en las distintas gamas provocó una caída en el precio de la tecnología 4G», explica Vanessa Aznar, analista de la consultora GFK, que midió una baja interanual de 48% en los valores de los equipos vendidos por las operadoras y de 4% en liberados. Además, según GFK, se duplicó de cuatro a ocho la disponibilidad de marcas con dispositivos aptos para la red LTE. Carrier agrega otro factor al descenso en los montos: «La mayor holgura de stocks se hace evidente en las fuertes promociones de los operadores como del canal retail». Ofertas y velocidad motivan el recambio, estimado en menos de dos años.

La conversión del parque de celulares es clave para expandir el uso de la red. De allí el cambio de la oferta de las operadoras. «En este cuarto trimestre -precisa Correa Cuenca-, 80% de los teléfonos comercializados son 4G y el año que viene van a ser el 100%.» En Movistar, dice Galli, más del 90% de las ventas ya son móviles 4G. También Claro modificó su portfolio, pero advierte una escasez. Fernando Del Río, director comercial de Mercado Masivo de Claro, afirma que «el crecimiento depende de la velocidad a la que se abastece de teléfonos la red». En el presente, reclama, la oferta es insuficiente, en especial en el segmento económico en torno de los $ 3000. «Son los más vendidos y los que están en falta para ayudar a descomprimir las redes 3G», añade. Cubrir el bache, dice, será un condicionante: «Para 2016 y 2017 hay una oportunidad de actualización muy grande; se va a convertir todo el parque si se mejora el proceso y se amplía la oferta con precios atractivos». La industria prevé para el año próximo una transformación del 30% del total de celulares.

Otro cambio fue la adecuación de los portfolios de planes al mayor consumo de datos que supone la conectividad 4G. «Son las redes correctas para los consumidores de datos, que toman fotos en alta definición y las comparten, escuchan radio, suben un video a Facebook, siguen una serie, pero la capacidad también hace que el volumen sea mayor por otras razones que no se controlan. Por ejemplo, la reproducción automática de videos de Facebook es una descarga de datos, al igual que YouTube, que se reproduce en HD», se explaya Del Río.

A lo propio del 4G se agrega un mayor uso por la comodidad de la experiencia: «Los equipos 4G están el 80% del tiempo en la red, excepto cuando hacen llamadas y bajan a 3G», dice Galli. Eso modificó los paquetes de servicios con un estándar: «Multiplicamos por cuatro la cantidad de datos, con voz ilimitada dentro de la compañía y SMS libres, que no significarán un mayor gasto para los usuarios», describe Correa Cuenca. El consumo promedio en 4G de los clientes de Personal es de 1,3 Gigas, es decir, 3,6 veces más que en 3G. El 56% de ese consumo es video.

Aunque los nuevos planes no necesariamente demanden un mayor gasto, el uso asociado a la mejora del servicio irá en alza, lo que incrementará el desembolso de los usuarios y los motivará a contratar planes más jugosos, e incluso a reforzarlos durante el mes. Ya ocurre entre los clientes pospagos, de quienes provino la mayor adhesión al 4G. Las compañías ofrecen abonos de unos $ 180 mensuales con 1 GB y en torno de los $ 300 con 3 GB. Los de 10 GB rondan los $ 650. ¿Cuánto necesita un usuario promedio? Con 2 GB alcanza para bajar 200 temas de música o escuchar 30 horas de Spotify, o bien subir 1000 fotos a las redes sociales o ver 16 horas de videos en YouTube.

Los planes de infraestructura y negocios están firmes, como la necesidad de los usuarios. Ahora, el relojito de WhatsApp, la barra de carga y las conversaciones telefónicas deberán pasar la prueba.

Empresas en metamorfosis

La red 4G, como la futura 5G, implica una reconversión para las operadoras de telefonía. Mientras la voz permanece estable y los SMS caen, aparecen nuevas oportunidades. Según GSMA, el número de cosas conectadas crecerá en el país a 4,5 millones en 2020. Con la mira en ese avance, Personal lanzó (y las otras firmas preparan) dispositivos de Internet móvil 4G con abonos que crean atmósferas Wi-Fi, por ejemplo, en un auto. Además, las compañías impulsarán sus servicios de entretenimiento de música por streaming (como ClaroMúsica o Personal con Spotify), juegos en línea o videos. Estos últimos serán, en 2019, un 72% del tráfico móvil. La voz sobre LTE será otra punta del negocio. En Movistar apostarán al servicio de videoconferencias de alta calidad, y desarrollarán servicios en la nube. La conectividad también da parte a nuevos jugadores, como demuestra Periscope, una red social de gran crecimiento.

Los ‘scouts’, el secreto mejor guardado de Silicon Valley

Los ‘scouts’, el secreto mejor guardado de Silicon Valley

Publicado en The Wall Street Journal

En: http://lat.wsj.com/articles/SB10396789985171614021304581358263563758424?tesla=y

Roelof Botha, socio de Sequoia que encabeza el programa de scouts, en la conferencia TechCrunch Disrupt en Nueva York, en 2012. ENLARGE
Roelof Botha, socio de Sequoia que encabeza el programa de scouts, en la conferencia TechCrunch Disrupt en Nueva York, en 2012. PHOTO: JENNIFER S. ALTMAN/BLOOMBERG NEWS
Por ROLFE WINKLER
Lunes, 16 de Noviembre de 2015 0:05 EDT
Hace cinco años, Jason Calacanis, un inversionista especializado en startups, hizo una apuesta de US$25.000 por una empresa de la cual casi nadie había oído hablar: UberCab. La inversión en lo que hoy es UberTechnologies Inc. vale ahora cerca de US$110 millones.

Calacanis nunca ha revelado públicamente de dónde provino el dinero: Sequoia Capital. A partir de 2009, una de las mayores firmas de capital de riesgo de Silicon Valley ha distribuido millones de dólares a múltiples grupos de empresarios y académicos bien conectados y otras personas conocidas como scouts, o cazatalentos.

Los scouts invierten en startups y tienen las antenas bien sintonizadas para detectar ideas que puedan ser del gusto de Sequoia. Calacanis, por ejemplo, presentó el fundador de Thumbtack Inc. a un socio de la firma de capital de riesgo, que compró una participación en la página web de servicios locales cuyo valor desde entonces se ha multiplicado por 50, según la firma de investigación VCExperts.

Los fundadores de Thumbtack ahora también proveen información y consejos a Sequoia. La firma “se ha portado espléndidamente bien con nosotros, de modo que estamos felices de enviarles emprendedores de primer nivel”, dice Marco Zappacosta, presidente ejecutivo de Thumbtack. El emprendedor ha realizado algunas inversiones con los fondos de Sequoia.

El sigiloso ecosistema de financiamiento y conexiones es un poderoso ejemplo de cómo las compañías de capital de riesgo tratan de sacar ventaja en la interminable búsqueda de la próxima empresa multimillonaria. Es una tarea que se ha complicado luego de que algunas startups con valuaciones estratosféricas están experimentando problemas.

Forjar relaciones estrechas que generen nuevos negocios se ha vuelto más importante que nunca para las firmas de capital de riesgo conforme el costo de crear startups cae. A su vez, la aceleración en la formación de nuevas empresas dificulta que el capital de riesgo identifique las oportunidades más promisorias. Además, la competencia se ha intensificado.

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Por décadas, Sequoia ha sido uno de los baluartes de la industria de capital de riesgo. Ubicado la calle Sand Hill Road en Menlo Park, la principal avenida de la industria del capital de riesgo en Silicon Valley, Sequoia hizo inversiones tempranas en los titanes de la tecnología actuales como Apple Inc., Google Inc. y Cisco Systems Inc.
Fue la única firma de capital de riesgo que financió al servicio de mensajería WhatsApp, que Facebook Inc. compró en 2014 por US$22.000 millones. Sequoia invirtió más de US$60 millones por una participación que fue valorada en US$3.500 millones al momento de la adquisición. El fondo tiene ahora participaciones en 33 compañías que no cotizan en bolsa valoradas en más de US$1.000 millones cada una, más que cualquier otra firma del rubro.

El exitoso historial de Sequoia abre muchas puertas y el cultivo de las relaciones con los cazatalentos abre incluso más. La red incluye nombres como los de Drew Houston, presidente ejecutivo de Dropbox Inc., los tres fundadores de Airbnb Inc., el ejecutivo de Facebook Mike Vernal, profesores de las universidades de Stanford y de California en Berkeley, y una de las hijas del director ejecutivo de Sequoia, Douglas Leone, según documentos a los que tuvo acceso The Wall Street Journal.

Sequoia también invitó a John y Patrick Collison, los hermanos irlandeses que fundaron Stripe Inc., para que fueran cazatalentos, pero rechazaron la oferta. La empresa de pagos en línea fundada hace cinco años recibió una inversión inicial de otro cazatalentos, Sam Altman, director general de la incubadora de startups Y Combinator. Sequoia invirtió en su empresa anterior, Loopt.

En total, los cazatalentos de Sequoia han invertido en decenas de empresas, según documentos revisados por The Wall Street

Journal y entrevistas con los scouts. No se pudo determinar una cifra exacta puesto que las inversiones están diversificadas y la empresa no quiso referirse sobre la escala del programa.

“Todos en este negocio tratan de generar flujos de acuerdos exclusivos”, reconoce Roelof Botha, el socio de Sequoia que encabeza el programa de scouts. “Es parte del desafío de nuestro negocio: ¿cómo logras distinguirte en la mente de un emprendedor?

El ejecutivo agrega: “Ojalá que (la inversión de un cazatalentos) signifiquen que tenemos una mejor oportunidad de reunirnos con la empresa y evaluar si encaja con nosotros”.

Si la inversión de un scout es exitosa, la gran mayoría de las ganancias se reparten entre el cazatalentos y los socios limitados de Sequoia, explica Botha. La mayoría de las ganancias desde que se creó el programa en 2009 son en papel y no se han hecho efectivas, subraya el ejecutivo.

Sequoia dice que instruye a su equipo de cazatalentos a decirles a las compañías en las que invierte de dónde provienen los fondos. La firma, sin embargo, trata de ocultar las inversiones ante sus competidores mediante el uso de empresas de responsabilidad limitada con nombres como Dragonsteed LLC, Vermillistock LLC y Rocketbooster LLC.

Mantener un perfil discreto es importante puesto que Sequoia no quiere poner en riesgo las perspectivas de recaudación de fondos de las startups que han recibido dinero de un cazatalentos. Si Sequoia decide no invertir un monto mayor en una ronda posterior enviaría una señal negativa sobre el futuro de la startup.

La investigación de The Wall Street Journal identificó a 78 scouts a partir de documentos presentados ante las autoridades reguladoras de California, entrevistas y otras fuentes. Sequoia confirmó los nombres de un puñado. Contactados por el diario, muchos cazatalentos confirmaron su participación o declinaron comentar al respecto.

Los scouts pueden invertir habitualmente hasta US$30.000 en cada ocasión y tienen acceso a un máximo de US$100.000 al año. Botha señala que el monto puede aumentar si los cazatalentos identifican empresas prometedoras.

Para los scouts, el atractivo es pertenecer a un club de elite y dinero gratis para realizar inversiones semilla, que de otra forma no podrían hacer.

Los scouts son “un sistema de alerta muy temprana, casi como instalar una serie de pequeños satélites en Silicon Valley para que recojan las señales en el radar”, afirma Matt MacInnis, quien dejó Apple en 2009 para formar la compañía de publicidad digital Inkling Inc. Sequoia invirtió en su empresa y el ejecutivo pasó a ser un scout.

MacInnis invirtió en el proveedor de software de recursos humanos Zenefits Inc., que en su última ronda de financiación fue valorada en US$4.500 millones.

“Quieren encontrar el próximo Zuckerberg o Spigel”, dice Daniel Liem, quien confiesa haber sido un cazatalentos de Sequoia cuando estudiaba ingeniería de sistemas en Stanford.

Cómo surfear la nueva ola del e-commerce: los referentes locales describen los desafíos que vienen

Cómo surfear la nueva ola del e-commerce: los referentes locales describen los desafíos que vienen

La unión del online con el offline, la conectividad móvil y el uso de redes sociales, junto con el avance del video y el big data, son las tendencias

Publicado en LA NACION, Comunidad de Negocios

LUNES 16 DE NOVIEMBRE DE 2015; en: http://www.lanacion.com.ar/1845359-como-surfear-la-nueva-ola-del-e-commerce-los-referentes-locales-describen-los-desafios-que-vienen
Hace algo más de 15 años, distintos emprendedores probaron vender productos a través de Internet y así surgieron empresas que hoy facturan millones. Luego nacieron las redes sociales y se hicieron «amigos», o algo más: cómplices. Al poco tiempo, se sumó un nuevo protagonista, que llegó para revolucionar el mercado: el smartphone. Esta tríada, junto con las futuras innovaciones y la gran velocidad de cambio propia de la red, propone nuevos desafíos para el comercio electrónico, que los referentes del sector describen de cara a lo que viene.

La unificación del comercio

«El e-commerce va a seguir creciendo. Hoy, el comercio electrónico avanza mucho más rápido que el del mundo físico: en América latina ya tiene una participación del 4% o 5% del mercado», dice Marcos Galperin, fundador y CEO de MercadoLibre, quien afirma que más de la mitad del tráfico de su empresa llega a través del canal mobile. Si se le pregunta cuáles son las principales tendencias del sector para el futuro, remarca que el foco estará puesto en brindar mejores servicios, como ofrecerle al usuario financiamiento, más y mejores medios de pago y mayores garantías, así como mejoras en los servicios de entrega y paquetería. «También se va a ver que cada vez más las grandes marcas y retailers estarán muy enfocados en este canal. El e-commerce será una parte más de la estrategia integral de comercialización general. Tampoco habrá una diferenciación entre lo que es el comercio electrónico y el comercio real, entre el online y el offline», detalla Galperin.

Social commerce

Zuzenberg también asegura que el social commerce tiene un fuerte impacto en el presente y el futuro del comercio electrónico, y remarca: «Social y mobile es lo mismo: el social commerce es mobile y la estrategia en uno es la misma que para el otro». Enseguida aclara el porqué: «El uso que le dan las personas al smartphone es en gran medida para acceder a las redes sociales. Y la enorme participación que tienen hace que la estrategia mobile sea una estrategia social que debe plasmarse en sus redes sociales».

Personalización

Otra característica del social commerce que desarrolla Zuzenberg es la importancia de que el contenido sea personal. «Si no, es spam para los usuarios. Si lo que se muestra no es personalizado, segmentado y relevante, se convierte en basura», dice. «Hay que entender y conocer al usuario para que ese momento en el que se le muestra el producto sea personal. No hay muchos tiros para dar: si no es relevante, no tiene sentido estar», asegura. Y remarca que hoy las redes sociales son una gran base de datos, por el registro y actividad de cada usuario. «El foco en las personas se puede hacer gracias a esos datos y así se puede estudiar qué intereses tienen, qué actividad realizaron en el sitio Web o qué compraron en el pasado, entre otros», ejemplifica.

Omnicanal

Un solo canal, un solo mensaje. Roby Souviron, fundador y CEO de Despegar.com, apunta a que es importante que una empresa o emprendimiento logre un mensaje consolidado en varios canales. La tendencia es definida como «omnicanal». «En Despegar tenemos un mensaje que lo replicamos en todos los canales. La consistencia es uno de los mayores atributos», dice en referencia a la publicidad en los medios masivos de comunicación o a su propio sitio Web. Da un ejemplo: el mensaje al que se refiere tiene el foco en «el mejor precio garantizado» que propone su empresa. «El desafío no es hacer que el cliente compre, sino que siga comprando. Por lo tanto, cada punto de contacto con el cliente hay que verlo como una oportunidad de hacer marketing», agrega.

¿Qué más está por venir? «Creo que, efectivamente, estamos caminando hacia la personalización en base a los gustos de cada individuo», dice Souviron.

El video, nuevo aliado

Federico Procaccini, director de Google Argentina, destaca al video como un buen canal de llegada a los usuarios y clientes. «El video tiene una evolución que está llevando a las marcas a conectarse con sus audiencias. Es un tipo de vínculo emocional que se vuelve cada vez más fuerte», dice. Y asegura que todavía es un proceso de prueba y error, pero que vale la pena intentar. «El video y el mobile en la Argentina crecen muy fuerte y juntos. En el país, el 40% de las vistas de video de YouTube se hace desde celulares», precisa.

Como ejercicio, apunta a pensar un contenido para un video de YouTube; diseñar una estrategia para una publicidad que se exhiba en los primeros segundos que la plataforma obliga a los usuarios a ver (luego de ese tiempo, puede saltearla). «Esos cincos segundos se pueden aprovechar para mostrar la marca», dice Procaccini.

Bucear en los datos

Daniel Rabinovich es CTO de MercadoLibre y aconseja acudir a los datos (big data) para mejorar las ventas y la personalización. «Resuelve mejor quien tiene más datos históricos de sus clientes. Esto ayuda a dar estadísticas y a generar un círculo virtuoso», dice. Y asegura que los emprendedores no deben desanimarse si no tienen un e-commerce horizontal como MercadoLibre, porque la idea funciona tanto para un mercado grande como para uno de nicho, y que la clave está en poder medir los clics y datos de búsquedas. «Las plataformas dicen cosas y es probable que quien indague se lleve una grata sorpresa», concluye.

CE&I – Capitalismo, Empresa e Individuo

CE&I – Capitalismo, Empresa e Individuo

The Entrepreneurial STATE. Debunking Public vs Private Sector Myths.

Mariana Mazzucato – Public Affairs – 2015

Traducción y Comentario: Miguel A. Pero – Noviembre 2015

Comentario

El texto despliega y desarrolla una visión del Estado que va mucho más allá de un pensamiento de raigambre Keynesiana, respecto a un Estado nivelador del campo de juego, corrector de las fallas del mercado y de un impacto contracíclico, y cuyo rol en lo que respecta a la invención e innovación tecnológica se limita a una “creación de las condiciones” para que el sector privado sea el impulsor, protagonista y ejecutor de las revoluciones e irrupciones tecnológicas. Desde el punto de vista del autor o autora (Mariana Mazzucato) el Estado debe asumir un rol de emprendedor, orientado por una visión y metas estratégicas que predefinen una dirección determinada en cuanto a la orientación de los recursos para la innovación. El Estado, no sólo facilita, sino que tiene un papel de líder en la creación y moldeo de los mercados. Su participación se extiende a todo el proceso de innovación, más allá del indiscutido y normalmente esperado rol de financista de las etapas tempranas de elevado riesgo, abarcando también las etapas de desarrollo, producción y comercialización. A no anticipar, no se está proponiendo una economía planificada ni estatista (Régimen Comunista), sino estableciendo que, en la visión y rol del Estado como emprendedor, éste podría asumir más papeles en el proceso todo de innovación y consecuentemente ser acreedor y receptor de las pertinentes ganancias y retornos derivados de los productos y servicios resultantes de la innovación tecnológica.

Para la autora, en la actualidad existe una socialización de los riesgos y una privatización de las ganancias. El estado hace el fondeo ya en forma directa o indirecta de las etapas iniciales de la innovación tecnológica, etapas que se caracterizan por una incertidumbre de tipo Knightiana (F. Knight) con elevada probabilidad de fracaso, obvio con recursos que son de los contribuyentes, esto es la socialización de los riesgos y no participa de los retornos o ganancias que son capturados por el sector privado (empresas) que entra en el proceso luego que se le ha quitado el riesgo inherente y cuando las perspectivas y potencial de la tecnología son más que evidentes. Esta desconexión riesgo-recompensa que contraría el principio o lógica que, quién corre con el mayor riesgo debería recibir el mayor retorno, según la autora se verifica en casi todos los campos de la innovación tecnológica, sobre todo en los más recientes de Internet, Telecomunicaciones, Biotecnología, Nanotecnología, Tecnologías Limpias. Se dedica todo un capítulo a ilustrar y explicar como Apple y sus innovaciones disruptoras, iPod, iPad, iPhone, tuvieron origen en investigaciones y fondeo por parte del Estado y sus agencias de las tecnologías de base que Apple, con su particular capacidad de integración, diseño y comercialización capitalizó con enormes ganancias de las cuales una porción ínfima se participó al Estado benefactor y la sociedad, ya sea en forma de salarios a empleados o impuestos tributados.

A partir de la concepción que el proceso de innovación tecnológica es un esfuerzo colectivo, un ecosistema en que participan una diversidad (red) de actores, Estado, Capitalistas de Riesgos, Organismos e Instituciones de Investigación públicos y privados, Organizaciones no lucrativas y empresas privadas, es decir participan el sector público, privado y la sociedad civil, es necesario que. a fin que la innovación tecnológica impulse un crecimiento económico inteligente, pero al mismo tiempo, estable, sostenible, inclusivo y equitativo, a través de una objetiva identificación de los actores participantes, del rol y riesgo que asumen cada uno de ellos, un equilibrio del nexus riesgo-recompensa, una perspectiva del Estado como un emprendedor, con visión, metas y organización dinámica y actuando proactivamente en el liderazgo del proceso de innovación tecnológica. En suma, sugiere la autora una conjunción sinérgica de pensamiento Keynesiano y Schumpeteriano, en que el Estado no sólo interviene, nivela, facilita, corrige, impulsa, sino que es protagonista de la destrucción creativa originada en la irrupción de nuevas invenciones e innovaciones tecnológicas.

El texto puede ser relevante a los interesados en el estudio del proceso de innovación tecnológica, los actores participantes y el rol que les compete así como ecuánime distribución de los retornos resultantes. Trata de ofrecer una perspectiva más equilibrada que la difundida creencia que el sector privado es el protagonista determinante de las revoluciones tecnológicas y que el Estado dado su clásica (así percibida) falla en la selección de ganadores, debe limitarse a un rol de facilitación y corrección de fallas del mercado.

 

Estructura del Texto (traducido de la Introducción)

 

Cap. 01 (From Crisis Ideology to the Division of Innovative Labour) comienza confrontando la imagen popular del estado como una máquina burocrática con una imagen diferente del Estado como un tomador de riesgos líder. En vez de entender la asunción de riesgos por el Estado a través de los usuales lentes de “fallas del mercado”-con el Estado actuando como un parche o venda inerte de áreas no servidas por el mercado- se introduce el concepto de la asunción de riesgos como emprendedor. El Estado no “quita el riesgo” (de-risk) como si tuviera una varita mágica que hace desaparecer el riesgo.  Asume riesgos, creando y moldeando nuevos mercados. El hecho que los economistas no tengan palabras o términos para este rol ha limitado nuestra comprensión de lo que el Estado ha hecho en el pasado-en áreas como Silicon Valley-y el rol que puede jugar en el futuro, en áreas como la “revolución verde”.

Cap. 02 (Technology, Innovation and Growth) proporciona antecedentes y fundamentos a la discusión observando cómo los economistas entienden el rol de la innovación y la tecnología en el crecimiento económico. Mientras que hace una generación, el avance tecnológico era visto en los modelos económicos como algo que era dado externamente, ahora hay una extensa literatura que muestra que es la tasa-y la dirección- de la innovación lo que realmente impulsa la capacidad de las economías para crecer. El capítulo yuxtapone dos marcos muy diferentes para comprender el rol del Estado en el crecimiento impulsado por la innovación-ambos planteados o enmarcados en términos de diferentes tipos de “fallas” que el Estado corrige. El primero, es el enfoque de “fallas del mercado”, en el que el Estado simplemente remedia la cuña entre los retornos privados y sociales. El segundo es el enfoque de “sistemas de innovación”, que mira al gasto en I&D (R&D) de una manera más holística, como parte de un sistema en el que el conocimiento no sólo se produce sino que también se difunde a través de una economía. Pero, aún en este segundo enfoque, el Estado principalmente soluciona fallas, esta vez, “fallas del sistema”, siendo la conclusión que se “facilita la innovación” mediante la “creación de las condiciones” para ello. Estos marcos, han proporcionado la justificación para un creciente gasto del Estado en innovación, mientras que al mismo tiempo-debido a la falta de atención sobre el Estado como un tomador de riesgos líder-han permitido que sobrevivan ciertos mitos. Estos mitos describen la relación entre innovación y crecimiento; el rol de las empresas pequeñas y medianas (PYMEs); el significado de las patentes en la economía del conocimiento; el grado en que el capitalismo de riesgo o aventura (venture capital) es amante del riesgo; y el grado en que la inversión en innovación en sensible a recortes o deducciones impositivas de diferente tipo.

Cap. 03 (Risk-Taking State: From “De-risking” to “Bring It On!”) presenta una perspectiva diferente, de un Estado emprendedor actuando como un tomador de riesgo líder y un moldeador de mercados. Esta no es un sustituto de las perspectivas expuestas en los otros marcos o modelos, sino un complemento, y uno que, al ser ignorado, ha causado u originado políticas que, informadas por el enfoque de “fallas, han sido limitadas en su naturaleza y con frecuencia con un impulso ideológico. Se proporcionan ejemplos de la industria farmacéutica-en que las nuevas drogas y fármacos más revolucionarios son producidos principalmente con fondos públicos y no privados. También examino (la autora) la forma en que el capitalismo de aventura o de riesgo (venture capital) ha “surfeado” la ola de las inversiones del Estado en biotecnología.

Cap. 04 (The US Entrepreneurial State) ejemplifica los puntos clave del “Estado emprendedor” con foco en la historia reciente de la política industrial de los Estados Unidos y muestra que a pesar de las percepciones comunes, el Estado de U.S.A ha sido extremadamente proactivo y emprendedor en el desarrollo y comercialización de las nuevas tecnologías. El emprendedorismo por el Estado puede tomar varias formas. Cuatro ejemplos-la creación de DARPA (Defense Advance Research Projects Agency), el programa SBIR (Small Business Research), el Orphan Drug Act de 1983 y desarrollos recientes en nanotecnología-son usados para ilustrar este punto. Se construye sobre la noción de “Estado de Desarrollo” (Developmental State, Block 2008; Chang 2008; Johnson 1982) avanzando adicionalmente con foco en el tipo de riesgo que el sector público ha estado dispuesto a absorber y asumir.

Cap. 05 (The State behind the iPhone). Mientras que los caps. 03 y 04, miran a los sectores, el Cap. 05, se enfoca en la historia de una compañía particular-Apple-una compañía que con frecuencia se usa para alabar el poder del mercado y el genio de los “creadores de garaje” (garaje tinkerers): el poder de la “destrucción creativa” Schumpeteriana. Yo, (la autora) doy vuelta esta noción de pies a cabeza. Apple está lejos de ser un producto solamente de las fuerzas del “mercado”. Su éxito ha sido altamente dependiente de la paciente financiación o fondeo público, la que recibió en su etapa temprana y las tecnologías detrás de todos sus productos fondeadas principal, sino exclusivamente por el Estado. Además de las tecnologías de comunicación (discutidas en el Cap.04), el iPhone es inteligente (smart) debido a características como Internet, GPS, un pantalla de tacto y el último y nuevo asistente personal activado por voz (SIRI). Si bien Steve Jobs, fue sin duda un genio inspirador, digno de elogio, el hecho que el impero iPhone/iPad se construyó sobre estas tecnologías fondeadas por el Estado proporciona una reseña por lejos más exacta del cambio tecnológico y económico que lo que se ofrece por las discusiones mainstream. Dado el rol crítico del Estado en facilitar compañías como Apple, es especialmente curioso que el debate alrededor de la evitación de impuestos por Apple haya tendido a dejar de lado este hecho. Apple, debe pagar impuestos no solo porque es lo correcto, sino porque es el ejemplo último de una compañía que requiere del bolsillo público para ser grande y suficientemente amante del riesgo para continuar haciendo las inversiones que más tarde serán capitalizadas por emprendedores como Jobs.

Cap. 06 (Pushing vs. Nudging the Green Industrial Revolution) trata de la siguiente “gran cosa” después de Internet: la revolución verde, que hoy todavía es liderada por el Estado, como lo fue la revolución de la tecnología de información (IT). En 2012, China anunció su plan de producir 1.000 GWs de energía eólica para 2050. Eso sería aproximadamente igual a reemplazar con turbinas de viento toda la infraestructura eléctrica existente de USA. Son los USA y Europa todavía capaces de soñar tan en grande? Parece que no. En muchos países se le pide al Estado que se siente atrás y que simplemente “subsidie” o incentive las inversiones para el sector privado. De esa manera fallamos en la construcción de visiones del futuro similares a las que dos décadas atrás resultaron en la masiva difusión de Internet. El capítulo trata de qué países en el mundo están liderando con una visión verde y el rol de sus Estados –y la financiación “paciente” ofrecida por bancos estatales de desarrollo- en la creación de las inversiones tempranas, riesgosas y “catalíticas” necesarias para que ello suceda.

Cap. 07 (Wind and Solar Power: Government Success Stories and Technology in Crisis) se enfoca en el rol del Estado “emprendedor”, tomador de riesgo en el lanzamiento de tecnologías limpias específicas, en este caso turbinas de viento y paneles solares fotovoltaicos (PV). Fue el fondeo del Estado y el trabajo de agencias estatales particulares lo que proporcionó el fondeo temprano, de alto riesgo que significa el empuje inicial y el contexto institucional que pueda establecer estas importantes tecnologías. Mientras que el Cap. 05 enfatizaba el rol del Estado emprendedor USA en liderar la revolución IT así como en el establecimiento de los cimientos de la industria de biotecnología, este capítulo enfatiza el rol de la organización hermana de DARPA, o sea la ARPA-E (en el Departamento de Energía), en liderar la innovación en energía renovable y el rol de países como Alemania, Dinamarca y China en dirigir la revolución verde a medida que se desparrama en más economías.

Los Cap. 08 (Risks and Rewards: From Rotten Apples to Symbiotic Ecosystems) y 09 (Socialization of Risk and Privatization of Rewards: Can the Entrepreneurial State Eat Its Cake Too?) argumentan que una vez aceptado el rol del Estado como tomador de riesgo líder-más allá del usual enfoque de “fijación del mercado” o “creación de condiciones”, surge la cuestión si este rol es representado en la relación riesgo-recompensa. En demasiados casos, las inversiones públicas han enriquecido a los individuos y sus compañías proporcionando poco retorno (directo e indirecto) a la economía o al Estado. Esto es más evidente en el caso de las empresas farmacéuticas, donde los fármacos y drogas financiados públicamente terminan siendo demasiado caros para los contribuyentes (que los financiaron). Es cierto también en el caso de IT, donde las activas inversiones de riesgo del Estado han fogoneado los beneficios privados, los que luego son protegidos y se evitan el pago de los impuestos a los gobiernos que los apoyaron. El Cap. 08 ilustra este punto enfocándose de nuevo en Apple. El Cap. 09 considera los puntos más generalmente, argumentando que en un período de grandes recortes para reducir los déficits presupuestarios, es más crítico que nunca involucrarse en una discusión sobre cómo puede el Estado asegurar que su asunción de riesgos obtenga un retorno directo, más allá de la imposición de fácil evitación (como lo propone Piketty [2013]). Precisamente, debido a que las inversiones del Estado son inciertas existe un elevado riesgo de fracaso o fallo. Pero cuando son exitosas, es ingenuo y peligroso permitir que todas las recompensas o retornos sean privatizados. Así, las críticas al sector financiero por lanzar la crisis económica actual, cosechando masivos retornos privados y después socializando el riesgo a través de los rescates es un rasgo general y poco popular del disfuncional capitalismo moderno, no debería convertirse en la norma.

El Cap. 10 (Conclusion) concluye reflexionando sobre cómo el argumento central en el texto-el Estado como un activo emprendedor, agente tomador de riesgos-es no siempre una realidad, sino una posibilidad que se devalúa con demasiada frecuencia. La “posibilidad “ sólo se concreta cuando se dan vuelta las suposiciones claves, desde cómo ve uno al Estado con sus propias organizaciones (alentando a los departamentos en el sector público a ser emprendedores incluyendo la necesidad de “aceptar” en vez de rechazar el fracaso), a la relación entre el Estado y los otros actores en el sistema de innovación (así, aceptándose a sí mismo como un agente más activo, habrá muchas más instancias en que el rol del Estado es menos  “inducir” (nudging) e “incentivizar”  y más “empujar”). La capacidad del estado para empujar y direccionar es dependiente de la clase de talento y experticia que es capaz de atraer. Y la ironía es que lo último es más que un problema en los países donde el Estado se sienta atrás, sólo “administrando” y no liderando con una visión dinámica. A menos que desafiemos los numerosos “mitos “ del desarrollo económico y abandonemos la perspectiva del rol del Estado, no podemos esperar atender los desafíos estructurales del siglo veintiuno o producir el cambio tecnológico y organizacional que necesitamos para un crecimiento de largo plazo sustentable y equitativo.

Tomado como un todo, el texto proporciona una plena comprensión de la centralidad del sector público en las actividades tomadoras de riesgo y cambio tecnológico radical, esencial para promover el crecimiento y desarrollo. Ofrece una descripción muy diferente del Estado a la que tienen los actuales hacedores de políticas económicas, que tienden a descalificar el rol del Estado de liderazgo en la innovación y producción. Desafía también la política industrial convencional, la que en forma indebida limita su alcance para iniciar y promover el cambio transformacional.

Lo que se necesita es una comprensión más plena de la división de la labor innovadora en el capitalismo (descripta en el Cap. 01) y el rol que ambos, sectores público y privado juegan en la creación, producción y difusión de las innovaciones. El texto hace foco en la innovación, no porque es la única o más importante cosa en la que puede invertir el Estado El rol del Estado en garantizar los derechos humanos básicos para todos los ciudadanos-desde la atención de la salud a la educación pública- asi como también la creación de la necesaria infraestructura, y el sistema legal y judicial que permita a la economía funcionar adecuadamente son actividades iguales sino más importantes. El foco sobre la innovación se debe en parte al hecho que es un punto de discusión en que con más frecuencia se ataca al Estado por su rol. Mientras que el rol del sector privado ha sido típicamente ensalzado o elogiado, por el contrario el rol del sector público ha sido devaluado, descalificado, disminuido. Con frecuencia el estado se ve enredado como si el problema es invertir en nueva tecnología o mejorar la función del mercado. Entonces, un aspecto clave del desafío es rebalancear nuestra comprensión de cómo funciona realmente la economía. Una vez hecho eso, podemos empezar a formular los tipos de política que funcionan, más que reproducir estereotipos e imágenes que sólo sirven a fines ideológicos.

 

Miguel A. Pero

Noviembre 2015

En qué no gastan los millennials: la tecnología y la falta de ahorro marcan el ritmo

En qué no gastan los millennials: la tecnología y la falta de ahorro marcan el ritmo

Televisión por cable, inmuebles, relojes y «casamientos» tratan de adaptarse para captar el interés de las nuevas generaciones

Sofía Terrile LA NACION LUNES 02 DE NOVIEMBRE DE 2015. En: http://www.lanacion.com.ar/1841449-en-que-no-gastan-los-millennials-la-tecnologia-y-la-falta-de-ahorro-marcan-el-ritmo

No es sólo el peligro de la competencia lo que debería preocupar a las marcas a la hora de atraer clientes. Un silencioso, lento, pero feroz depredador las acecha: el tiempo. Con el paso de los años surgen nuevos compradores con hábitos distintos de los de sus padres y abuelos.

Según un estudio de la empresa de software SAP, la Generación Y o millennials -integrada por aquellos que hoy tienen entre 18 y 35 años- representará el 50% del consumo global para 2017. Una gran fuerza que, a medida que avance en la escalera laboral, tendrá más capacidad de compra, pero mantendrá sus conductas.

 

Mayor simplicidad, nuevas tecnologías y poca capacidad de ahorro, sobre todo en la Argentina, son algunos de los motivos, según coinciden los expertos, por los que los millennials no gastan en ciertos productos y servicios. Menos tiempo en tiendas físicas, mayor presencia online y menor cantidad de viajes de compra (un 30% menos que la media) son factores que también influyen. «Asignan sus actividades en función de sus preferencias y, claramente, el viaje de compras no parece ser una a la que le dediquen mayor tiempo», detalla Ariel Martínez, country manager de Kantar Worldpanel.

Pero, ¿cuáles son los productos y servicios que no atraen al bolsillo de los jóvenes? LA NACION habló con especialistas que dieron su visión al respecto y coinciden en que, para las industrias que no capten la atención de la Generación Y, no adapten sus productos y servicios a sus nuevos consumidores o no se reinventen desde el branding y la comunicación digital, la supervivencia será difícil.

La hora del smartphone

«Cuando doy una conferencia, le pido a la gente que levante la mano para ver quién tiene reloj, y siempre son todos mayores de 40», explica Martín Tetaz, especialista en economía del comportamiento. Y agrega: «¿Para qué van a comprar un artefacto que solamente sirve para una cosa si tienen esa función en el celular?»

Para Karina Micciché Saavedra, de Watch Land -empresa que fabrica y distribuye algunas de las marcas de relojes más populares-, no es la falta de interés de los millennials lo que marca la diferencia con las generaciones mayores, sino que estas últimas «compran más porque tienen mayor poder adquisitivo».

Tetaz insiste en que los fabricantes de relojes, mapas y linternas son los principales perdedores luego de la llegada y popularización del uso del smartphone: «Los jóvenes les sacan el jugo a las aplicaciones del teléfono para reemplazar cosas para las que antes existían mercados puntuales».

El sueño del alquiler propio

En uno de los peores momentos de los últimos años para el mercado inmobiliario (según números de la Cámara Inmobiliaria Argentina, en 2014 se escrituraron casi 34.000 viviendas, contra casi 98.000 en 2007), los millennials ven cómo el sueño de la casa propia queda trunco y pasan a engrosar las filas de inquilinos de los centros urbanos. Daniel Varde, socio líder de Consumo Masivo de Deloitte, cree que esto se debe, principalmente, a la «poca capacidad de ahorro que los jóvenes tienen sin ayuda de los padres o familiares».

Sin embargo, Tetaz aporta otros datos. «Históricamente, en la Argentina sale mucho más barato alquilar que comprar. Hace unos años, los alquileres por año equivalían al 7% del valor de la vivienda, mientras que hoy ese valor se encuentra en un 3%», explica. En un plano más sociológico, el economista agrega que «se estiró la edad para irse de casa» y que gran parte de la Generación Y todavía no quiere «abandonar el nido».

Generación on demand

En tanto, una gran porción de los millennials forma parte de los primeros nativos digitales de la historia. Nacieron hiperconectados y lideran los cambios en el consumo de medios, no sólo en lo que respecta a diarios y revistas en formato físico, sino principalmente en un servicio que, según la consultora especializada Business Bureau, más de 11 millones de hogares argentinos presume tener: la televisión por cable.

Los últimos datos de la firma detallan que los menores de 34 años son el principal rango etario que da de baja el servicio de cable (cord-cutting) o que directamente no se suscribe a él (cord-never). Tomás Gennari, chief business intelligence officer de la consultora, comenta: «En el mercado argentino, el cord-cutting para jóvenes entre 15 y 34 años es de un 11%, mientras que el cord-never es de un 6,5 por ciento».

Adaptada a los contenidos on demand, la Generación Y pone en duda a largo plazo al modelo de negocios tradicional de la industria de la televisión paga. «Es importante entender qué cantidad de hogares se están dando de baja de los paquetes y analizar si se están dando de alta algún contenido en Internet», explica Gennari.

Yo no me quiero casar, ¿y usted?

Firma en el registro civil, ceremonia religiosa y fiesta en un salón, con catering, vino y DJ, era el casamiento ideal de un baby boomer. Pero hoy un festejo tradicional, ubicado en un segmento medio-alto, no baja de los $ 500 por persona, con un promedio de 150 invitados. Así, el factor económico (además de los variados análisis sociológicos que se puedan hacer) está causando estragos en la decisión de los millennials de pasar por el altar: sólo en la ciudad de Buenos Aires, los matrimonios en el registro civil se redujeron de casi 22.000, en 1990, a 11.600, en 2013, según datos de la Dirección General de Estadísticas y Censos de la ciudad.

Además, para Francisco Díaz Colodrero, CEO de CasamientosOnline.com, ya no pesa tanto el «factor regalos» para «armar la casa», pero señala que, a pesar de que hay un descenso en la cantidad de ceremonias y festejos tradicionales, las uniones civiles y las bodas en segundas nupcias están en alza. «La gente siempre va a querer festejar, aunque sea algo más reducido», concluye.ß

El nacimiento es el momento de la vida humana que Ileana Lacabanne eligió como el centro de su emprendimiento. No parece casual: Chunchino, la empresa de ropa para bebes que creó en 2008, se ocupa de apelar a la responsabilidad desde la sensibilidad, al enviar «un mensaje codificado en forma de regalo» -según su definición- a las familias que reciben a un nuevo integrante. «El mensaje es que se puede hacer un producto contemplando y controlando los efectos ambientales, económicos y sociales», cuenta Lacabanne. Con unas semillas de ceibo para celebrar el momento, el kit de artículos para el recién nacido (que varias compañías compran para entregar a sus empleados) va acompañado por una explicación del concepto de negocio de esta empresa y una invitación a pensar cómo se elige todo lo que se consume.

Chunchino es uno de los proyectos que, dentro de la industria de la indumentaria, se propone ser un negocio socialmente responsable, con la atención puesta en lo que pasa en los eslabones del proceso. En la compra de materia prima, dice Lacabanne, se observa en los proveedores cuál es su impacto ambiental y si tienen trabajo infantil, entre otras cosas; en el diseño se tiende a dar durabilidad a las prendas -como el caso de los enteritos con extensores en la entrepierna para que cubran más de un talle-, bajo el principio general de que sea ropa simple, atemporal y unisex que pase de hermano a hermano y que luego sea donada. Dice la emprendedora que en 2012 ganó el premio de Naciones Unidas a la Mujer Empresaria: «Cada cosa que compramos insumió tiempo, recursos y trabajo; que dure es honrar esa historia y esas manos que la hicieron».

¿Cuál es la guía principal que debe tener una producción para que sea sustentable? «Que con sus procesos se asegure la provisión de recursos naturales a generaciones futuras», afirma Cristóbal Costa, responsable en la Argentina de Marketing y Sustentabilidad de Patagonia, la empresa californiana de ropa de tiempo libre que fue pionera en predicar los conceptos de una economía con impacto positivo en materia ambiental y social.

En la práctica, ese principio rector se traduce en cuestiones como comprar a proveedores bajo las normas del comercio justo (que exigen, entre otras cosas, el respeto por la libertad y el ingreso digno de quienes trabajan); dar funcionalidad a las prendas (que no sean para una única actividad, de tal forma de no ampliar la cantidad de ropa guardada, desde la conciencia del daño al planeta que provoca una producción innecesaria) y hacer ropa reparable, para que dure más.

Una manera de involucrar al usuario, agrega Costa, es mantener un contacto con ellos para escucharlos y convocarlos a encuentros, como los eventos de intercambio de ropa usada entre clientes. Este invierno, relata el directivo, el evento que se hizo en Buenos Aires reunió a 40 personas y hubo 70 productos canjeados.

La educación de los consumidores es uno de los factores incluidos en la definición de la expresión «moda sustentable» que ofrece Miguel Ángel Gardetti, fundador y director del Centro Textil Sustentable, una organización que busca la aplicación de los conceptos del cuidado socioambiental en esta industria. Para el directivo, todos los sectores de la sociedad están llamados a colaborar. Pero enfatiza la responsabilidad individual que existe en el desafío de asumir una forma de vida (o una forma de ser) en la que se tomen decisiones de manera consciente.

Si es realmente necesaria cada compra que hacemos y si no nos convertimos en «acumuladores» de bienes, es una de las líneas para la reflexión que está presente en el mensaje de quienes actúan movidos por la meta de la sustentabilidad. En estos días es bueno tener en cuenta que -como dice un documento del Centro Textil Sustentable- hay un «voto económico» que cada consumidor tiene en su poder. Porque con las compras también se vota.

Darwinismo puro

Adecuarse a las preferencias de los nuevos jóvenes es una cuestión de supervivencia para las empresas; quedará el más apto

Multiuso

La llegada del smartphone, con su multiplicidad de usos, relegó a los relojes, los mapas y las linternas, entre otros

Cortar el cordón

Los menores de 34 años integran el principal grupo etario que da de baja el cable (11%) o que no se suscribe (6,5%), según Business Bureau

Sin alianzas

La Generación Y rehúye de los registros civiles y altares: un festejo puede costar entre $ 75.000 y $ 100.000

Lo que viene

En 2017, los millennials representarán el 50% del consumo a nivel global. Son los compradores del futuro

Conectados

Las nuevas generaciones hacen un 30% menos de viajes de compras, explican desde Kantar. Prefieren el canal online que las tiendas físicas

Inquilinos

Los jóvenes actuales tienen poca capacidad de ahorro, por eso alquilan y no compran propiedad

Los autos que prefieren los argentinos

Blancos, conectados y Volkswagen, los autos que prefieren los argentinos

Los compradores se preocupan más por la tecnología que por la seguridad de los vehículos; la mayoría elige comprar en enero

Alfredo Sainz

Publicado en LA NACION, DOMINGO 01 DE NOVIEMBRE DE 2015, en: http://www.lanacion.com.ar/1841378-blancos-conectados-y-volkswagen-los-autos-que-prefieren-los-argentinos

Un auto blanco, con conexión bluetooth, de marca Volkswagen y para sacar a la calle en enero. Así podría definirse al vehículo más demandado por los consumidores argentinos según un estudio que compara las preferencias de los clientes de toda la región en materia de colores, tecnología, marcas y momento de compra.

En Autofoco.com -un portal de clasificados online para la venta de vehículos con operaciones en Ecuador, México, Perú, Panamá, Bolivia y la Argentina- no dudan en decir que la compra de un auto nuevo se asemeja cada vez más a la adquisición de un smartphone y con cada nuevo modelo que se presenta al mercado, los fabricantes deciden incluir nuevas funciones de información y entretenimiento. «La tecnología es un punto que no se negocia y propuestas como el bluetooth, los puertos USB y todo lo relacionado con la conectividad pasaron a ser prácticamente un commodity«, coincide Marcos Bosch, gerente de Ventas del grupo Dietrich.

En la industria automotriz reconocen que a la hora de optar entre seguridad y conectividad, los consumidores optan por la segunda opción. «La seguridad no está entre las primeras exigencias de los consumidores argentinos y a la vez las terminales se aprovechan de esto. Hoy la tecnología más vinculada al confort se compra en China, y resulta mucho más económico para una marca incorporar cámaras de marchas atrás o sensores para estacionar que un control de estabilidad para el auto que sirve para salvar vidas», dijo José Luis Denari, diseñador de transporte.

Apuesta en blanco

En el caso de los colores, en las concesionarias aseguran que las demandas de los consumidores argentinos sufrieron algunos cambios en los últimos años. «La tendencia en materia de colores cambió en el último tiempo y hoy el blanco desplazó al gris y al negro como el más buscado por los clientes argentinos», explican en Dietrich.

La preferencia por el blanco no es un tema exclusivo de los clientes locales y a grandes rasgos, la tendencia es compartida por todos los consumidores de la región. Según el reporte de popularidades de los colores que realiza la fabricante de pinturas Axalta, hoy el blanco lidera los gustos de los sudamericanos, con una penetración del 27%, seguido de cerca por el plata (25%), mientras que un escalón más abajo se ubica el negro (15%). En Europa, en cambio, el azul figura al tope del ranking, mientras que el negro es el más fuerte en China y el rojo es mucho más popular en los Estados Unidos que en otras regiones del planeta.

«Más allá del componente estético y de que las líneas de un auto se luzcan mejor en blanco, la migración que se dio en la Argentina en los últimos cinco años también responde a un factor económico. Un vehículo pintado en blanco o gris tiene mayor poder de reventa que uno rojo o verde», explica Daneri.

Alemanes vs. asiáticos

Por marcas, en la Argentina Volkswagen fue la más vendida en 2014, con una participación de 17,1%, y en los primeros nueve meses de 2015 conservó el liderazgo. La supremacía alemana, sin embargo, no se repite en otros mercados de la región. Según el estudio de Autofoco, en México la número uno en ventas es Nissan, seguida por General Motors y Volkswagen, mientras que en Ecuador el primer puesto lo ostenta Chevrolet y Perú está en manos de Toyota.

Del colchón al auto

En materia de fechas, enero sigue siendo el mes más fuerte de compra en la Argentina, ya que muchos clientes prefieren postergar las adquisiciones en los últimos meses de cada año para poder patentar el auto con un modelo más nuevo. Otra particularidad del mercado argentino es que una parte no menor de los compradores en el momento de comprar un auto no está buscando una solución de transporte, sino un negocio financiero. Pese a que según un informe de iSeeCars.com, el promedio de depreciación de automóviles con un año de uso es del 16,9%, muchos argentinos ven en los concesionarios una manera de proteger sus ahorros. «Como acceder a los dólares es cada vez más difícil es entendible que haya una porción de los hogares que se vuelque a la compra de bienes durables como los autos», explicó el economista Camilo Tiscornia.

Curso “Introducción a la Norma ISO 9001:2008”

El Curso de Extensión “Introducción a la Norma ISO 9001:2008” estará a cargo de la Profesora Rita Columbres, docente de la cátedra de Administración de la Producción II de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT.

Se llevará a cabo los días 11, 18, 25 de noviembre y 2 de diciembre, de 18.30 a 21,30 horas.

La inscripción se realiza on line en http://goo.gl/forms/5crfUyijuA

El costo del mismo es de $800. Los alumnos de la facultad que deseen participar, tendrán descuento especial y demás interesados que se inscriban hasta el 5 de noviembre, abonarán $700.
Las oficinas de la Asociación Cooperadora de la Facultad, recibirán el pago del arancel, de lunes a viernes, de 8 a 13 y de 16 a 19.30 hs.

Para obtener mayores datos, pueden comunicarse al teléfono 4107557 o enviar un email a insadmi@face.unt.edu.ar. Además encontrarán mayor información en nuestro sitio web www.face.unt.edu.ar/web/iadmin.

El curso es organizado por el Instituto de Administración de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT y coordinado por la Secretaría de Extensión y Relaciones Institucionales de esta Casa.

Google enseña a sus autos a conducir como humanos

Google enseña a sus autos a conducir como humanos

The Wall Street Journal Americas, MIÉRCOLES 30 DE SEPTIEMBRE DE 2015

en: http://www.lanacion.com.ar/1832396-google-ensena-a-sus-autos-a-conducir-como-humanos

Google diseñó sus vehículos autoconducidos para seguir las reglas de tránsito. Ahora les está enseñando a manejar como personas, doblando en las esquinas de forma más cerrada, acercándose a las intersecciones o cruzando la doble línea amarilla.

Los seres humanos esperan que otros conductores eviten las colisiones. Los robots de Google, sin embargo, suponen lo peor y usan con frecuencia los frenos cuando sus «ojos» digitales detectan potenciales peligros, lo que a veces hace que otros conductores se detengan abruptamente.

Los autos son «un poco más cautelosos de lo que necesitan ser», dijo en una conferencia en junio Chris Urmson, quien encabeza los esfuerzos de Google para desarrollar autos sin conductor. «Estamos tratando de hacer que se manejen de una forma más humana».

Con la contratación a principios de septiembre del veterano de la industria automotriz John Krafcik como presidente ejecutivo de este proyecto, Google se ha acercado un poco más a la fase de comercialización de sus vehículos autónomos. Uno de los grandes retos pendientes es hacer que estos autos, que ya han recorrido más de 1,6 millones de kilómetros en carreteras públicas, puedan desplazarse sin inconvenientes entre conductores humanos.

Google indicó que no tuvo la culpa en ninguna de las colisiones. Sin embargo, algunos aliados del proyecto señalan que el hábito de los vehículos de frenar para evitar riesgos reales pero muy menores puede jugar un papel.

Huang afirma que Google podría remediar el problema con técnicas de «aprendizaje profundo» que ayudan a las computadoras a reconocer imágenes y objetos para mejorar su desempeño con el tiempo.

Durante una prueba reciente en la que participaron dos periodistas de The Wall Street Journal, el Lexus RX450h de conducción autónoma de Google frenó dos veces en situaciones inusuales.

En un caso, el auto pisó el freno porque interpretó que otro vehículo que se acercaba rápidamente desde atrás iba a sobrepasarlo de manera peligrosa. En cambio, esto no ocurrió, lo que dejó la sensación de que el auto de Google se había desacelerado sin motivo.

En el otro caso, el auto se detuvo en una concurrida intersección en T con vistas limitadas del tráfico perpendicular. Esperó unos 30 segundos, comenzó a hacer un giro a la izquierda y se detuvo en medio de la intersección mientras una mujer al otro lado de la calle se acercaba al borde de la acera.

«Creo que en esa fracción de segundo estábamos dejando cruzar a un peatón», dijo Nathaniel Fairfield, un líder de equipo de Google que supervisaba la prueba de manejo. «Un mejor comportamiento habría sido no parar abruptamente».

Fairfield registró el incidente en una laptop y dijo que Google estudiará qué cambios hacer a las instrucciones de computadora que guían el coche. El evento también fue almacenado en una biblioteca de casos de conducción que Google utiliza para comprobar si el cambio de un patrón desencadena un comportamiento inseguro en otras situaciones.

Fairfield insistió en que este enfoque cauteloso no es lo que provocó que otros conductores chocaran de atrás los vehículos de Google. «Es evidente que estamos un poquito más alterados de lo que nos gustaría», dijo. «Pero todos estos casos se produjeron cuando estábamos estacionados».

Algunos conductores de los alrededores de la sede de Google en Mountain View, California, señalan que los autos de la empresa son molestos. Avanzan lentamente en las intersecciones en T, se detienen periódicamente para orientarse y son mucho más cuidadosos que un conductor humano para doblar a la izquierda, ya que su software calcula la distancia mínima de seguridad para girar respecto del tráfico que se aproxima. Los seres humanos tienen una evaluación más instintiva y de mayor riesgo.

Los autos de Google solían hacer amplios giros a la izquierda, pero estos confundían a otros conductores y los pasajeros los sentían «raros», explicó Fairfield.

Mediante el estudio de los patrones humanos de giro, Google vio que la gente dobla en las esquinas de forma más directa, empezando a girar antes de llegar a la esquina o «haciendo trampas en los giros», como dice Fairfield. Google incorporó esa información en sus algoritmos.

A los 12 minutos de haber iniciado la prueba, el auto de Google se movió al centro de una calle de dos vías, por sobre la doble línea amarilla, para esquivar un auto estacionado. Esta maniobra fue el resultado de otro cambio. Antes, Google no quería que sus autos cruzaran una doble línea amarilla, pero eso resultaba poco práctico cuando los autos aparcados bloqueaban la carretera, y el auto de Google se paraba indefinidamente.

«Es antinatural y extraño», reconoció Fairfield. «Uno quiere averiguar cuándo es el momento adecuado para relajar un poco las cosas».

En las señales de Stop o Pare, Google adoptó una función de «deslizamiento» para mostrar a otros conductores su intención de proceder. De lo contrario, al llegar a la intersección se quedaría esperando a que las calles quedaran libres. Los autos incluso bajan la velocidad o se detienen cuando no están seguros de lo que está pasando.

Google trata de dotar al vehículo de la flexibilidad humana y su capacidad de interpretación en estos casos inusuales. Si un semáforo está fuera de servicio y otros autos están tratando la intersección como si hubiera una señal de Pare en las cuatro direcciones, el auto de Google lo percibe y hace lo mismo.

Programa de Intercambio en Estados Unidos para Alumnos de Grado de nuestra Casa

Alumnos de las carreras de Licenciatura en Economía y Licenciatura en Administración tendrán la oportunidad de estudiar en universidades de Estados Unidos a través del programa “Friends of Fulbright – Programa de Intercambio para Alumnos de Grado”

La Embajada de los Estados Unidos y la Comisión Fulbright de Argentina lanzaron un nuevo programa de becas que permitirá a estudiantes argentinos vivir la experiencia de asistir a clases y vivir en un campus universitario estadounidense durante enero y febrero del año próximo. La convocatoria estará abierta hasta el 23 de octubre inclusive El nuevo programa se denomina “Friends of Fulbright – Programa de Intercambio para Alumnos de Grado” y permitirá a los beneficiados tomar cursos relacionados con su carrera, mejorar su inglés, conocer más sobre la cultura norteamericana y, también, divertirse junto con sus pares de Estados Unidos y otros lugares del mundo. Las becas cubren los gastos de matrícula, viaje, alojamiento y manutención, y están abiertas a estudiantes de tercer y cuarto año de carreras de las siguientes áreas: Economía, Administración de Empresas, Educación y Ciencias Políticas. Los estudiantes recibirán créditos de la institución estadounidense por los estudios realizados. Para participar es necesario ser ciudadano argentino, tener un promedio superior a 7, comprometerse a volver al país luego de terminado el curso, no haber realizado ninguna estadía previa en Estados Unidos, y tener disponibilidad de permanecer desde el 4 de enero hasta fines de febrero del 2016. La convocatoria estará abierta hasta el 23 de octubre inclusive. Los interesados pueden consultar los requisitos y modalidad de inscripción en la siguiente web: http://spanish.argentina.usembassy.gov/friends_of_fulbright.html

Curso de Extensión – Modelos de Negocios en Internet

El Instituto de Administración invita al curso «Modelos de Negocios en Internet» a llevarse a cabo los  días Miércoles 7, 14, 21 y 28 de Octubre de 18:30 a 21:30 hs.
Informes: insadmi@face.unt.edu.ar
Preinscripción: http://goo.gl/forms/FetVbzbyPG

Destinatarios:

  • Licenciados en Administración de Empresas, profesionales en Ciencias Económicas y otros profesionales que deseen ampliar sus conocimientos relacionados con negocios en internet y nuevas tecnologías.
  • Ingenieros en Sistemas, Ingenieros en Computación, Programadores y otros profesionales del área de sistemas.
  • Emprendedores tecnológicos.
  • Empresarios y emprendedores en general.
  • Estudiantes avanzados de Ciencias Económicas, Ingeniería en Sistemas, Ingeniería en Computación, etc.

Contenidos:

Internet: pasado, presente y futuro

Conceptos básicos. Historia de Internet. Tendencias. Computación en la nube. Movilidad. Internet de las Cosas.

La Naturaleza de Internet

Ley de Moore y la evolución de la tecnología. Ley de Metcalfe y el valor de las redes. La economía de la Información. Los mercados de Larga Cola.

Comercio Electrónico (e-tailer)

Mercados tradicionales y digitales. Características generales. Plataformas. Desafíos en la implementación: técnicos y de negocios (pagos, tráfico, logística, etc.).

Proveedores de Contenidos

Publicaciones digitales, blogs, streaming de audio y video. Modelos de ingresos aplicables.

Proveedor de Servicios

El Software como servicio (SaaS) como oposición al modelo de software tradicional. Plataformas. Ecosistemas de aplicaciones. APIs. Modelos de ingresos aplicables. Técnicas de versionado y pricing.

Productos / Servicios Gratuitos

Subsidios cruzados. Subsidios directos. Mercados trilaterales. Modelos Freemium.

Crowdsourcing

Principios de la colaboración masiva. Tecnología. Ley de Coase. El Prosumidor. Creación en colaboración con los clientes. Análisis de casos: Goldcorp, Lego, Quirky.

Economía Colaborativa

¿Qué es el consumo colaborativo? Factores claves. Modelos de Negocios en el contexto de la Economía Colaborativa. Estrategias de implementación. Crowdfunding.

Crecer sin Modelo de Negocio

Concepto de Startup. Valuación de emprendimientos tecnológicos. Inversores ángeles, incubadoras y aceleradoras.

Herramientas y Metodologías

Business Model Canvas como herramienta para el análisis y desarrollo de modelos de negocios novedosos. Lean Startup como metodología para el lanzamiento de negocios y productos.